Este disco no tiene muy buena fama. En realidad, ni buena, ni mala. Más bien se queda en medio de todo y, posiblemente, en medio de nada. En mi opinión, siempre me pareció uno de los mejores del Sr. U.D.O. en solitario. Ese aire que tiene al Painkiller de los Judas hizo que muchos criticaran el disco. A mí, en cambio, siempre me pareció uno de los álbumes más metálicos y afilados que grabó el exAccept fuera de los creadores de Balls to the Wall. Una auténtica bomba de relojería que sigue intacta 35 años después de su lanzamiento. Si lo despreciasteis en su día y hoy os apetece recuperarlo, esta reseña puede ser un buen motivo para volver a pincharlo y sentir la potencia del cuarto disco del torpedo alemán...
A finales de 1991 el mundo del heavy metal estaba a punto de sufrir un cataclismo que lo cambiaría para siempre. Pero el Sr. Udo Dirkschneider seguía a lo suyo. En su propia guerra por demostrar que en solitario seguía siendo un rebelde y era capaz de continuar plantando cara a sus excompañeros de Accept. Quizás en su afán de sonar lo más duro y agresivo posible, en contraposición de lo que presentaban sus antiguos compinches en un extraño Eat the Heat, lo llevó a errar el camino. U.D.O. a principios de los 90 era un metal maníaco devorador de metal, que quería devolver su música a la rapidez de un tiburón. Ser otra vez un tipo inquieto y salvaje. Un Flash Rocking' Man.
U.D.O. había cambiando un corazón de oro por un corazón de metal, buscando ser un nuevo Metal Eater, pero, lamentablemente, el heavy metal no iba a coger ese camino. Cuando los sacerdotes unos meses antes editaron el aclamado Painkiller, muchos pensaron que en ese nuevo guerrero metálico montado en un dragón de fuego que salía en su portada estaba el nuevo mesías del heavy metal. La realidad fue muy distinta. El trono del metal fue arrebatado por unos tipos venidos de Arlington (Texas) llamados Pantera, que absorbieron el heavy metal y lo llevaron por unos nuevos terrenos que la industria denominó groove metal.
El barrilete alemán se debatía entre seguir la estela melódica y comercial del anterior Faceless World, su posible vuelta a los creadores de Metal Heart o, buscar un nuevo golpe de efecto, recuperar el filo y demostrar que también podía ser un nuevo Soldier of Darkness.
En cierta forma, U.D.O. con esta bomba de relojería, cerraba un ciclo y lo hacía de la forma más rabiosa y agresiva posible. Timebomb finalizaba su etapa clásica. Cuatro buenos discos casi consecutivos desde 1987 que tuvieron el colofón final en esta obra, casi maestra, con portada del también germano Andreas Marschall, que le dio ese toque azulado y futurista que no hacía más que seguir conectando este álbum con el de los patrulleros infernales venidos de Birmingham.
Nadie sabe realmente por qué el bola de cañón germano optó por este giro a lo Thunderforce. Igual lo más inteligente hubiera sido seguir explotando el lado comercial y más melódico de los anteriores. Algo que le había dado éxitos, pero también algunas críticas por algunos fans que echaban de menos esa garra y velocidad en temas como el clásico e icónico Fast as a Shark que el Sr. U.D.O. siempre dijo que era un declarado seguidor.
| UDO y Mathias Dieth, 89 |
La obra es un auténtica Kick in the Face, que colocaba al proyectil alemán en el pelotón de cabeza y lo demostraba totalmente apto para seguir la estela de esa nueva revolución metálica que se suponía que habían iniciado los Judas Priest con Painkiller. El disco hizo una apuesta por un sonido que la mayoría pensó que sería el patrón a seguir en los 90. Slayer, Megadeth, Kreator, Anthrax, Sepultura y tantos otros, editaron entre el 90 - 91, sus trabajos más duros y pesados. Ninguno intuyó que ese camino emprendido no era el correcto. El público a veces tan caprichoso y volátil otorgó la carta de naturaleza a otros tipos, y todos ellos tuvieron que reconvertirse y adaptarse a los nuevos reyes.
8/10
Este es el trueno azul de UDO. Para mí el más metálico y potente que sacó el tío UDO. Por aquellas fechas, el torpedo alemán cagaba virutas de metal por el ano y meaba aceite hidráulico por el pito. La de Thunderforce me parece brutal. Recuerda mucho a la de Hell Patrol de los Judas. Es que el disco está muy inspirado en el Painkiller, es evidente. Pero para mí no le quita un ápice de grandeza. Gran disco, Lost. Gracias por recordarlo. Un abrazo, amigo.
ResponderEliminarSin duda, tío. UDO estaba en modo terminator y aquí se inspiró muchísimo en el Painkiller. Muchos pensaron que iba a ser el disco referente de los 90, pero la música cogió otros derroteros.
EliminarY no solo esa que dices, la de "Burning Heat" es clavada a la propia "Painkiller" del disco de los sacerdotes. Todo el álbum es un trallazo. Y mucho, en parte, gracias al guitarra que llevaba, muy bueno, poco valorado, pero que le dio ese toque afilado al disco. Ahora creo que volvió con UDO y está en la banda de este, los The Old Gang.
Gracias por pasarte y recordar el Timebomb de UDO.
Un abrazote!!!!
El UDO, otro que tampoco tiene disco malo... este, que venía de tres seguidos a cual mejor (sí, el último algo más melódico y con mucha/demasiada baladita y medio tiempo), pero todo el camino de la izquierda... Tomar torpedazo en forma de disco¡.
ResponderEliminarEste me pilló algo desprevenido, pues los tres primeros los escuché nada más salir. Este sería 4 o 5 años después, ya en plena efervescencia y declive de los tristones de camisetas a cuadros, y tanto me gustó, que años después lo compré.
El disco, como el de Judas, es un compendio de todo lo más duro y machacón que podía por aquel entonces sacar una banda de heavy metal, sin meterse con otras cosas (ya sabéis, voces guturales y demás) para enriquecer o endurecerlo más.
Un 8 para este señor que tiene las pelotas contra la pared desde hace... ni se sabe.
Bien dicho, JC. Al UDO en esto del metal no hay quién lo joda. Ahí lo tienes, sigue al pie del cañón después de tantos años.
EliminarA mí me encantó este Timebomb, me pareció un trallazo en toda regla. Qué pedazo de guitarras tiene, afiladísimas y metaleras, fue su Painkiller particular. Después de aquí, seguiría sacando discos, pero ninguno alcanzó la metralla que vomitó aquí.
Los anteriores están guapos, sobretodo, para mi gusto, el Mean Machine, pero este, es el UDO convertido en un Terminator. Un barrilete alemán que era un torpedo azul.
Larga vida a UDO!!!!!
Gracias por venir a recordar el Timebomb, JC.
Pues este que lo es va a ver otra vez al señor UDO en el Ginetarock; cascándose un set list con el balls to the wall enteretito... qué ganas tengo de verlo otra vez. Animarse¡
EliminarCierto. Va a tocar con sus Dirkschneider. Aunque en estos no está el hacha que grabó el Timebomb. Lo malo es que el resto de bandas no me hacen mucha gracia. Grande; Albacete!!!!
Eliminar