Adrian Smith dejó su vida cómoda y placentera en Iron Maiden para lanzarse a una nueva aventura con su propia banda. Hay decisiones que no se entienden. Cómo una persona que tenía su vida solucionada se lanzó así al vacío con un nuevo proyecto sin la seguridad de que esta nueva empresa fuera a llegar a buen puerto. A veces, lo que para personas como nosotros, simples mortales, nos parecen ilógicas, adquieren otra dimensión dentro de personajes que son talentos de la música. Esta es la historia de este disco, un álbum maldito que resultó ser un fracaso, pero que no pudo truncar la trayectoria de un Adrian Smith que siguió luchando por sus sueños. Por tener su propia banda y ser él el único guardián de su destino...