Los que me conocéis sabéis de sobra que este álbum no es de mis favoritos de Iron Maiden. De hecho, desde que volvió Dickinson otra vez al grupo, es de los que menos tengo escuchado. Lo compré en su día (prácticamente lo hice con todos sus discos desde 1992) y se me hizo una pelota de proporciones bíblicas. Nunca le cogí el punto a este álbum. Demasiado largo y progresivo, como muy denso. En fin, que no conecto con él. Es así, no lo puedo esconder. A mí me gustan sus temas largos y épicos de los ochenta, como esas inmortales: "Hallowed by Thy Name", "Children of the Damned", "Caught Somewhere in Time" o la propia "Seventh Son of a Seventh Son". Temas que eran largos, profundos, pero divertidos y especiales. Canciones más de reposo y reflexión, pero que nunca perdían el pulso ni el nervio. Eran como historias que entendías al momento, con su inicio, desarrollo, nudo, desenlace y final. Más o menos, piezas que tenían su propio universo particular.
| Nicko en su restaurante de Florida (Rock n 'Roll Ribs) |
Decía muy acertadamente Nicko que el perder al genial Martin Birch en las producciones, con él se fue uno de los magos del sonido Maiden. Y tiene toda la razón, a lo mejor estos discos que grabaron con Kevin Shirley hubieran sido otra cosa, y toda la complejidad musical escondida en ellas hubiera tenido otra dimensión. Birch los metía a todos juntos en el estudio y los lanzaba a tocar los temas sin descanso... Pero Birch (mejor ingeniero que productor) lo dejó, Fear of the Dark, fue su última contribución a la banda y al rock. En 1992 con la salida del álbum también se fue El Malabarista de Woking (U.K.), el arquitecto del sonido de Iron Maiden para siempre.
Sabido por todos es que, a veces, los gustos de los fans no coinciden con los de la banda. Lo que para nosotros nos parece el mejor trabajo de un conjunto, en muchas ocasiones, no es para nada el mejor del grupo. No tiene el mismo criterio, el que la crea, la compone, graba y toca, que el que la recibe y solo la escucha. La dualidad: creador/consumidor. Por eso, seguramente, a los que no nos gusta este A Matter of Life and Death, se nos escapa algún detalle que sí percibe Nicko que fue partícipe grabando su peculiar batería para el disco.
El problema es que yo no soy músico, y mi opinión es desde la óptica del humilde fan. Yo no sé si el álbum tiene una complejidad especial. Si en la composición usaron técnicas innovadoras o la escala pentatónica menor, la de blues o la menor natural, si los acordes son de quinta, de séptima o suspendidos o, cualquier otra ingeniería musical que haya conllevado a una especial ejecución. Eso se me escapa, pero sí digo, que todo eso a mí (aunque lo supiera) no me supondría una mejor valoración hacia el disco. Es la sensación, la vibra, las emociones que me transmite que no son buenas y, para nada, me llevan a pesar que pueda ser el mejor disco de Iron Maiden. Estoy a años luz de esa apreciación (por mucho que lo diga Nicko McBrain).
Pero dejando un poco de lado el estado sensorial de McBrain, y entrando un poquito en materia, si me permitís, vamos a viajar a aquel 28 de agosto de 2006, que es cuando editan en casi todo el mundo este A Matter of Life and Death. Su salida supuso toda una explosión a nivel de popularidad, llevando al decimocuarto trabajo de la banda a los primeros puestos de las listas de ventas. Número 1 en muchos países y los Maiden salieron de gira tocando todo el álbum íntegramente en los conciertos. Los de Harris se lo tomaron como el título del disco: una cuestión de vida o muerte. Algo que ocurrió en la primera parte de la gira (2006) durante sus fechas de Norteamérica, Europa y Japón, para no volver a hacerlo nunca más. Estaba claro que la banda apostaba fuerte por el disco y creía ciegamente en su potencial, no así los fans, que quedaron sorprendidos al ver que los clásicos no aparecían y el grueso del concierto versaba principalmente sobre el álbum.
La crítica, curiosamente, en contraposición de la opinión mayoritaria de los seguidores, destacaron el álbum y lo calificaron como de los mejores trabajos, no solo desde la nueva vuelta de Bruce Dickinson, sino de los más solidos de toda su discografía.
En contra, el grueso de fans que esperan algo más directo y ganchero como había sido Brave New World, chocaron contra un trabajo demasiado pretencioso y ambicioso, que primaba la profundidad y complejidad de los temas en pos de un ataque más frontal y de capturar al vuelo como era algo habitual en los 80 en el seno de la banda.
| ¿Posible conexión entre los dos discos? |
Los tópicos de los fans para criticar el álbum fueron los manidos argumentos de duración excesiva de los temas, falta de estribillos, producción de Kevin Shirley un poco opaca y sin fuerza, y, la sensación general de ser un álbum excesivamente aburrido e intrincado, que no va dirigido a los fans, sino a la galería, para mayor gloria de Harris y sus chicos. Algo así como una especie de reto personal de toda la banda.
Hay que reconocer que, con los años, este álbum ha ido creciendo muchísimo en valoraciones positivas. No es porque lo diga ahora Nicko McBrain, es público y notorio que, desde hace unos calendarios, las criticas hacia él se han ido tornado en elogios, y, lo que antes eran reproches y críticas, ahora han pasado a ser virtudes y aciertos.
Otra de las virtudes fueron dirigidas hacia la madurez de los temas y a la interpretación vocal de Dickinson que, según los entendidos, hizo una labor de las más brillantes de su carrera. Reconozco que Dickinson canta muy bien, como en la mayoría de los discos que participó. No veo que aquí cante mejor que en el The Number of the Beast, por poner un ejemplo, pero tampoco voy a llevar la contraria, ya que no soy un entendido en canto.
Que si la temática del álbum está muy conseguida, en esa mezcla de filosofía e introspección en la que gira todo el disco, sin ser un CD conceptual que aborda temas tan complejos como la guerra, religión o la muerte. Las letras son muy profundas y maduras, que invitan a la reflexión y dejan un poso hondo. Bueno, bien, lo compro, aunque yo no soy un fan que me fije mucho en las letras. Y, por último, como tercer pilar característico del disco, el álbum es que de los más originales y que menos suena a ellos. Aquí no veo que esto sea una gran virtud. Si bien, se agradece que las bandas tomen riesgos y se salgan de su esquema habitual, tampoco veo que el elepé suene muy distinto a lo que han hecho siempre. Sus melodías, sus guitarras gemelas, el galope de Harris y las baterías de un solo bombo de McBrain siguen estando ahí, solo que todo está más estirado y alargado buscando otro objetivo que no es precisamente noquearnos en el primer golpe.
Si habéis llegado hasta aquí, compañeros, solo nos queda hacer la prueba del algodón y volver a pinchar el disco. No me voy a extender en él, sería muy largo y aburrido, solo os daré unas pinceladas de los temas sin mojar mucho el pincel para comprobar cómo nos sienta su escucha veinte años después y ver si todo lo expuesto más arriba se hace realidad o, por la contra, el disco adquiere una nueva dimensión.
"These Colours Don´t Run" nos trastoca todo el decorado que nos había pintado la pista inicial, hundiéndonos en una aguas muy densas y oscuras sin apenas darnos tiempo a sacar el flotador. El tema no está mal, pero el problema es la duración y la zona del puente/solos, donde para mi gusto la canción se vuelve excesivamente larga y no nos lleva a ninguna parte. Con la siguiente, "Brighter than a Thousand Suns" pasa lo mismo, esa sensación de densidad y pesadez, de agua muy fría, estancada y sin sensación de que fluya... Si con la anterior estaba deseando saltar a la siguiente, aquí esas ganas se acrecientan todavía mucho más.
Con "The Pilgrim" noto la idea de cambio de tercio, una entrada muy marcial, que parece querer romper la dinámica lenta y parsimoniosa de los inicios para darle un poquito más de velocidad a la cosa. Esta me parece de las mejores y más conseguidas del disco. "The Longest Day" tampoco me disgusta, pero volvemos a caer en el mal del que adolece el LP: le sobran uno, dos o tres minutos a la mayoría de temas.
En "Out of the Shadows" transitamos a la side B del disco, esta ya me agrada más, y es que en los temas más cortos, la banda luce, aunque sea en un corte con un tufillo a balada del "Tears of the Dragon". Cuando quieren ser los nuevos Dream Theather (ahí está la influencia de Kevin Shirley) la banda patina. Yo no los veo cómodos ni seguros, por mucho que digan que sí. Maiden no está en su hábitat, no es que lo hagan mal, pero tanta filosofía y reflexión hacen perder el pulso y el nervio a su música.
Ahora viene la preferida de nuestro protagonista, el liante de toda esta historia. Para el Sr. Nicko McBrain la penúltima de esta obra, "Lord of Light" es la joya de la corona. Sin duda, la pieza más enigmática y oscura de toda la producción. Nos quiere atraer a la luz, pero es todo lo contrario. Un tema muy misterioso que recrea una atmósfera muy inquietante bastante conseguida. No quiero darle la razón a Nicko, pero en esta ocasión coincido en que estamos ante una de las mejores. Si esto va de hacer un disco raro y extraño, aquí tenemos una buena contribución. Contraste de ambientes y una parte del estribillo muy evocadora para redondear un canción de las más alejadas del universo Maiden.
Y ya finalizamos con "The Legacy", la más épica y casi la más larga del álbum (le faltan cuatro segundos), en la mejor tradición de sus discos de los 80, donde remataban con la pieza más extensa. Si no la conociera os diría que es la típica canción de Harris, pero ese repiqueteo de las guitarras es muy de la marca de Gers, de hecho la firman las dos. No me parece un mal tema, muy medieval y bélico, de contienda guerrera que parece querer llevarnos al campo de batalla. El caso es que, es un tema profundamente antibélico y en contra de las guerras como toda la idea general del disco.
Mi valoración final es que si bien no se puede decir que sea un mal disco, tampoco creo que sea para tanto. La obra se hace reiterativa y monótona en insistir en un esquema musical demasiado extenso que puede llevar al aburrimiento. Me da la impresión de que hay una sobrevaloración y cierto cuñadismo por parte de algunos, que se quieren sumar a la moda de decir que el disco es la hostia, cuando no hace mucho, decían lo contrario. Yo sigo en mis apreciaciones de que hubiera ganado mucho más con una duración de temas mucho menor, ese me sigue pareciendo el mayor defecto del álbum: la duración excesiva de las canciones. Hay buenas intenciones, ocurrencias, partes, ideas, riffs, melodías que, para mi gusto, se arruinan en querer extender las canciones sin haber motivo aparente para hacerlo más sofisticado y presentar a unos Iron Maiden 2.0, que no funcionan.
| Iron Maiden en 2006 |
Creo que ha quedado claro que, para mí, este A Matter of Life and Death no es el mejor disco de Iron Maiden, ni de lejos, vamos. Ni estaría entre los diez mejores de ellos. Después de 20 años mi acercamiento hacia él me ha dejado casi la misma impresión que cuando lo escuché en su día: la de no poder llegar hasta al final y querer quitarlo para poner otro. Estos no son los Iron Maiden que a mi me gustan. Los que me hicieron enamorarme de sus historias, portadas y su mascota, quedaron para siempre atrapados en los 80. Hasta la próxima, amigos...
6.5/10
Vamos a ver Nicolás... no está la cosa para decir barbaridades con la que está cayendo...
ResponderEliminarDicho esto, voy a darle otra vez unas cuantas oportunidades (que se las dí en su día y se me hizo "infumable"). En unos días vuelvo a poner a caldo este disco, que no creo que me cambie la opinión que generó en mi cuando salió.
jajajjaajaj... Es que tiene tela lo del Sr. Nicko. Y mira que me cae bien, pero parece que algún plato que pone en el restaurante iba un poco más cargado de lo habitual (o sería más bien la cerveza...) jajjajajaj.
EliminarYo no puedo con este disco. Reconozco que tiro la toalla... Ya en su día, cuando lo compré, me llevé un buen chasco, y sigo en las mismas. Mucha gente me ha animado a volver a intentarlo, y más, desde que el otro día vi en un video al McBrain poniéndolo ni más ni menos que de el mejor de Iron Maiden, lo volví a pinchar, pero nada. Se me hace aburridísimo. Por mucha producción a pelo que tenga y sin efectos. No me entra. Lo siento.
Toda la producción de esta gente desde el Brave New World no me dice gran cosa, pero este AMOLAD, me parece de los peores. Me quedo antes con el The Book of Souls, y mira que tampoco me parece gran cosa.
Bueno, en fin. JC, ya me dirás a ver si tú eres capaz de iluminarme y de encontrar la grandeza que dicen que tiene...
Ya te digo que no.... primer intento y me ha saltado que si quiero escuchar a Djevel, y he dicho que sí...
Eliminarjajajajajaj.... La verdad es que no entiendo la fascinación que hay por este disco. Parece que de unos años para atrás, hay una especie de AMOLADmanía. Hay gente que lo venera (no tanto como Nicko), pero lo ponen de uno de los mejores de toda su discografía... No sé que puede tener, que se me escapa...
EliminarNada. He intentado ponerme este ( y los otros disco post vuelta Dickinson) y no hay manera... todos demasiado densos, largos y, al final para mí, aburridos.
EliminarDonde se han dejado esta gente los Can I play with madness?... Ya sabéis, canciones cortas, 3-5 minutos con sus estribillos coreables.
En fin, tuvieron muchísimos discos consecutivos muy buenos y cimentaron una carrera espectacular (y aún siguen dando el 200% en directo); creo que no hay debate si digo que son la mejor banda o una de las mejores en directo...
Pero el devenir de los discos "no clásicos" es regulero por decir algo no muy dañino...
A mí me pasa un poco igual. Desde que volvió Dickinson todos los discos se me hacen muy largos y aburridos. No conecto con este rollo progresivo que se montaron. Puede que sean álbumes más musicales, mejor hechos y tocados, donde Iron Maiden presentan más nivel en todos los aspectos, pero sus discos de los 80 tenían esa magia que no tienen estes, aunque fueran trabajos más simples y directos. Tenían otra frescura y eran mucho más divertidos.
EliminarMucha gente dice que este A Matter of Live and Death, es muy buen disco y de los mejores que sacaron desde el Brave New World. Yo no consigo conectar con él. Ya no lo intento más. Lo peor que me puede pasar con un álbum es que se me haga aburrido. Y con este me pasa eso. Supongo que no es para mí.
Y lo del Nicko, que dijo que era el mejor de Maiden, supongo que lo dirá por algún tema sentimental o por alguna razón personal de él pero, objetivamente, no se puede sostener. No me extrañaría nada que si le vuelven a preguntar, diga otro totalmente distinto..jajajajajaj
Bueno, JC, gracias por intentarlo. Creo que queda dicho que a los dos no nos va..jajajajaj...
Cuando salió me pareció un tocho casi infumable, pero con el tiempo me acabo convenciendo y he podido disfrutar del catálogo post 2000 de la doncella pese a sus defectos como minutaje excesivo, producciones planas, falta de gancho en los temas, repetición de esquemas etc... también he sabido ver sus virtudes. En concreto este AMOLAD que nos ocupa es un álbum muy denso, no es que no tenga estribillos, los tiene pero no tienen gancho, pero suena potente, transmite solidez y buen hacer....yo no veo a estos maiden como progresivos, la verdad, ni en general en los discos post 2000 (de lo más progresivo que hicieron está en temas por ejemplo del xfactor como el que abre o el q cierra ese álbum) ser progresivo no consiste en hacer temas largos , alargar temas con intros y outros sin necesidad o meter más partes en las canciones, es más un tema rítmico, y también de cierto virtuosismo y de dinámica en mi opinión....si que es cierto que los "nuevos maiden" al ser menos directos juegan con la dinámica de las canciones y ese es el valor que tienen pero no considero que sean canciones instrumentalmente hablando más virtuosas o difíciles de tocar, todo lo contrario (nada que ver con los theater)...se trata de desarrollar los temas lentamente (quizas demasiado) sugiriendo una escucha atenta, buscando más sutileza difícil de captar de fondo, intentando captar al oyente en un viaje más de conjunto que de temas sueltos....creo que el gran problema de esta etapa de maiden es la producción opaca y plana que les da el Kevin en los discos, más que si los temas son buenos o no, porque lo son (buenos) pero lucen poco....eso sí, estos discos están a años luz de un powerslave piece Killers etc....no sé qué se había fumado nicko cuando dijo eso ... pero bueno igual solo quería llamar la atención...en fin...un saludo Lost y compañía
ResponderEliminarEs que es eso. Yo puedo entender que Nicko diga que el disco es bueno, pero otra cosa es decir que este AMOLAD es el mejor de toda su discografía. Que me parece una afirmación totalmente subjetiva. Que diga McBrain que es su disco favorito, vale. Se lo compro. Pero dejar esas obras maestras de los 80 relegadas después de este, se me antoja algo que solo se puede decir desde un plano personal de él, pero nunca haciendo una valoración seria y objetiva.
EliminarPosiblemente, lo haya dicho para generar debate y buscando otros intereses. Ahora que ya no está dentro de la banda, igual se siente un poco desplazado y sin esa relevancia que te da haber formado parte de un coloso como Maiden. También igual para dar publicidad a su restaurante. Yo que sé... a saber... pero nunca podré poner este disco como el mejor.
Ya te digo que con este AMOLAD ya no lo intento más. No soy capaz de escucharlo entero. Se me hace superaburrido. Si me dices que me coja algún tema suelto, perfecto, pero para escuchar así en su totalidad, no puedo. Me aburre. Llega un momento en que tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo. Pero ojo, eso me pasa con casi toda su discografía post Brave New World. A partir de este me gustan temas sueltos, pero casi nunca soy capaz de ponerme uno de sus últimos álbumes y tragarlo del tirón. Me perdieron esa magia que sí tenían en los 80. Tal vez es lo que dices, esa producción tan seca, como muy monótona y plana, que parece que todos los discos suenan igual, tiene mucho que ver. Ya lo decía el propio NIcko, de que el Martin Birch les daba ese toque que los hacía sonar muy frescos y espontáneos. Los discos de ahora no tienen igual esa chispa de los 80. Está claro que Birch hacía un equipo con ellos totalmente ganador. Y eso que dicen que este AMOLAD lo grabaron a la vieja usanza: todos metidos en un estudio y tocando los temas al mismo tiempo, pero falta algo ahí.
De todas formas, ya sabía que a ti, Unfer, este AMOLAD te molaba. Me lo habías recomendado muchas veces por El Portal, y, como tú mucha más gente. Es un disco que ha crecido mucho en las valoraciones de los fans. Está claro que algo tiene, aunque yo no soy capaz de verlo. A lo mejor es que no es un disco para mí. No lo sé, pero me da la sensación de que va a quedar para siempre en el baúl de las causas perdidas...jajajajaj
Nada, Unfer, ya sabes que se agradecen siempre tus fundados y pensados comentarios. Lo más interesante siempre son vuestras impresiones, que es lo que hacen que estas historietas que monto por aquí, valgan algo la pena.
Gracias por pasarte, Unfer. Saludos!!!!
Uffff Lost, creo que me confundes con otro usuario del portal, no recuerdo haber recomendado a nadie ningún álbum de maiden posterior a los 7 primeros....es más te entiendo perfectamente en relación a los maiden posterior 2000 porque yo estuve muchísimo tiempo sintiendo lo mismo que describes tu con esos discos y este AMOLAD en concreto, pero ya te digo que con el tiempo me acabaron entrando, los recuperé mucho al registrarme en el portal y leer opiniones sobre ellos que acabé por aceptar e incluso comprender....le tengo puesto ahora y la verdad es que si que me gusta....mil veces más que el virtual jajaja...saludetes
EliminarJo, pues creo recordar algún día por El Portal, no sé si por algún video que se colgó de algún tema del disco, que me habías recomendado escuchar otra vez este AMOLAD, y que a ti te había gustado mucho más que al principio. Pero bueno, igual ya me confundo con otro...jajajajjaja.
EliminarNo creo que vuelva en mucho tiempo otra vez a intentarlo con AMOLAD. Si te soy sincero, tiré la toalla y no creo que la recoja...ajajjaja. En cambio, sí te digo que con otros discos me tiene pasado lo contrario. En su día no poder ni verlos, y con los años hacerme un gran fan de ellos. Te doy un ejemplo. El Operation:Mindcrime de los Queensrÿche que todo el mundo me decía que era un discazo, y yo no podía con él. Hasta que le pillé el punto y hoy me parece un pedazo de álbum. Saludos!!!!
PD: Ya sé que el Virtual no es tú preferido...jajajajjaja
The ángel and the gambler, que pestiño copón jajaja.... entiendo que tires la toalla y hay tanto por escuchar que es mejor no perder el tiempo con algo que sabes que no te va a entrar...tío, pues a mí mindcrime me voló la cabeza desde la primera escucha... que discazo copón!.... pero para que veas que hay cosas que sorprenden te voy a poner un ejemplo en mi..ya sabes mi rechazo visceral de siempre por la voz gutural...pues resulta que en los últimos 3 años más o menos me he hecho muy seguidor de dos bandas que utilizan guturales en dos estilos muy distintos...siguen sin gustarme las voces guturales pero en los momentos que no hay guturales hay tanto bueno que compensa esos momentos de berridos cavernosos....te hablo de opeth y machine head....para que veas, un jevi pastel como yo...así que igual en tu lecho de muerte dentro de 80 o 100 años igual ves la luz y antes del último suspiro piensas, joder AMOLAD, que bueno! Ahora lo entiendo jajajaja
Eliminarjajjajajajaj... Pues no te digo que no. Si algo tengo claro, y más en la música, es que no se puede decir que de esa agua no beberé. Mira mi caso con el AOR, que no lo podía ni ver, y ahora lo escucho y lo llego a disfrutar.
EliminarEl mundo de la música es muy relativo. A veces escuchas bandas que te parecen un espanto, y las pones años después y les encuentras el encanto.
Ya que comentas el Virtual XI de Maiden, que todo el mundo dice que es un petardo, y a mí es un disco que disfruto. Te reconozco que es un trabajo flojo y que tiene una castaña muy gorda con el tema The Angel and the Gambler, pero el resto del álbum me parece disfrutable. Ya sabes que fue un disco que sacaron casi de trámite, muy descuidado, para largar al Bayley, pero no me parece tampoco para tirarlo por la ventana. Si lo entiendes mirándolo en la situación en la que estaban, con el Blaze muy cuestionado, y con el Harris negociando (a espaldas del Blaze) la vuelta de Dickinson, hasta me parece un álbum muy meritorio. Le echaron toda la culpa al Blaze, pero este ni pinchaba ni cortaba, era una banda que ya estaba con la cabeza en otra cosa.
Y lo de los Opeth es que son muy buenos. Musicalmente e instrumentalmente son impecables. A mí es una banda que no la controlo mucho, pero si los tengo como grupo con mucha clase.
Con los Machine Head tuve épocas con ellos. Me encantó el primero, Burn my Eyes que fue toda una revolución en su época, pero después se metieron mucho en el Nu-metal y ya no me tiraban tanto. Me volví a enganchar con ellos cuando sacaron el The Blackening y el Unto the Locust, que es cuando retomaron un poco otra vez la senda del metal. Son una buena banda, pero bastante irregular, alternan buenos discos con otros más flojos...
No, si al final te vas a volver fan del extremo...jajajajajaj
Pues fijate que aún entendiendo la importancia de burn my eyes y que según los fans es de lo mejor de machine head junto a the blackening, a mí ese Burn no me llega tanto como otros como locust o the blackening (que discazo copón) o incluso el denostado catharsis....la música es tan subjetiva que seguramente habrá gente que piense que el mejor de helloween es chameleon jajaja...es lo bonito de esto, y lo importante siempre dar tu opinión con argumentos respetando la de los demás sin pretender dar lecciones de como "tiene que ser" algo...a mí me encanta el turbo de Judas...pero nunca podré con el virtual xi jajaja por mucho fan de maiden que sea, hasta tengo el CD original, (de futureal y clansman merecen mucho la pena pero poco más) pero respeto que haya gente como tú que lo disfrute
ResponderEliminarExacto, Unfer. Además, yo creo que el debate abierto y sin complejos, sin querer nunca imponer tú criterio a nadie, me parece mucho más enriquecedor e interesante que estar siempre queriendo decirle a los demás, cuáles son los buenos discos y los malos. Yo paso totalmente de eso. Me parece un debate que no te ayuda a crecer musicalmente. Pero bueno, hay gente que está llena de estereotipos y prejuicios. No son capaces de ir más allá de sota, caballo y rey, allá cada uno...
EliminarA veces hay cosas curiosas. Por ejemplo, ya que comentas el Turbo de Judas, siempre me gustó, desde el primer día que lo pinché, sin embargo, el Somewhere in Time de Maiden, me costó muchísimo cogerle el punto. Y hay gente que es al revés, odian el Turbo y flipan con el Somewhere in Time, que serían algo más lógico... Es como el Adrenalize de Def Leppard que me gusta bastante, en cambio, es un disco muy denostado, seguramente con razón. Pero a veces hay conexiones ilógicas que hacen que disfrutes de discos que, a priori, son malos... También te digo una cosa, siempre procuro valorar los discos musicalmente, y no meterme en cuestiones extramusicales. Que es una cosa que hace mucha gente... Que sin son más auténticos o menos, que si no son heavies, que si las pintas son de una cosa, que si la banda hace no sé que... en fin, para mí son chorradas. Te gusta la música, pues disfrútala, sin más...
Yo creo que también te marca mucho el primer disco que escuchas de una banda. Con los Machine Head lo flipé con el primero, pero después ya nunca más volví a sentir lo mismo. Recuperaron con el The Blackening e Into the Locust, aunque para mí ya nunca más fueron lo mismo. Pero igual, si hubiera empezado con ellos en otro álbum, pues a lo mejor tendría otra impresión.
Y lo del Virtual XI soy consciente de que es un disco que no está a la altura de Maiden, pero por alguna razón, lo disfruto mucho. Seguramente es una valoración muy subjetiva mía y atada a un plano sentimental que me une a ese disco y me hace valorarlo más de lo que merece...jajajajjaja..