La escena thrash que nunca se muere del todo. Cada cierto tiempo surgen nuevas oleadas de bandas siguiendo ese sonido que surgió a principios de los 80, desde la Bay Area a la Costa Este americana, pasando por las calles de Brasil hasta llegar a la Alemania dividida en dos bloques. Ahora le toca el turno a Canadá con estos W.M.D., que nos presentan su segunda criatura, Against All Warnings, no nos descubre nada nuevo, pero es un disco tan bueno de thrash old school que El Isolated no podía permanecer impasible. A pesar de todas las alarmas, estos canadienses quieren decirnos algo: cuando se desarrollan las mentes, algo pasa...
Ahora que los grandes titanes del estilo se hacen viejos, se van retirando y su estandarte cada vez se alza menos, en gente como estos W.M.D., puede que esté el relevo necesario. Por lo pronto, hablamos de tres músicos mucho más jóvenes. Uno con la camiseta de los Havok, otro con el dibujo de una banda totalmente ininteligible, y, el tercero, detrás de la batería. Editando su segundo trabajo repleto de habilidad, rasgueos y un thrash impecable, pero poco personal, que nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿Merecen la pena estes tipos de discos? claro que sí, compañeros. Que no inventen nada tampoco veo que hagan daño al estilo. Todo lo contrario, lo siguen manteniendo con vida y alimentan la maquinaria del thrash metal que se ha hecho inmortal gracias a grupos como estos W.M.D., que no cesan en su empeño en demostrar que el thrash fue un subgénero mucho más grande del que pensamos. Dentro de estas nueve piezas hay más actitud, ganas y compromiso, que en muchos otros que solo se suman al carro de las modas y, cuando estas se van, desaparecen igual de rápido como estas aparecieron.
| Los W.M.D. |
La salsa no les da para todo el pescado, y, supongo, que hacen lo que la mayoría de mortales que se dedica al mísero mundo del metal extremo: deambular de un lado para otro, buscando el grupo que les de la campanada y los saque del sustrato más amateur de la música extrema.
Lo mejor de este, su segundo elepé, es el compendio de thrash que hacen a lo largo de sus casi 41 min pelados, donde repasan casi toda la historia del género. Se nota que han estudiado bien en los libros del estilo y mamado mucho maná de las fuentes primigenias. Ese manantial inagotable como fue la Bay Area, con su influencia de la NWOBHM, la energía punk de la East Coast, la pobreza y miseria de las calles de Belo Horizonte y el acero proveniente de la Essen alemana.
Producción de ataque frontal, directa, como de grabación en vivo, que recrea el sabor de los primeros discos del estilo. Guitarras conectadas a pedaleras y mucha actitud rebelde. En ese sentido este Aginst All Warnings es un disco de THRASH con todas sus letras. Para lo bueno y para lo malo. Ellos lo denominan un depredador poshumano que viene cargado con todos los tics del género: brekdowns detroza caballeras, armonías/melodías, efectos sonoros, oscuridad, arpegios acústicos, bajo a lo D.D. Verni, solos y toda la pirotecnia de la que el género es capaz de ofrecer. Son impulsivos pero también tienen sus momentos de retorno a la serenidad (Return to Serenity como decían los Testament).
Against All Warnings es un disco cleptómano con todo lo que esa palabra conlleva. Así titulan estos W.M.D. su cuarto tema, "Kleptomanía" (con K): ellos intuyen que no tienen forma de escapar de ese impulso. Sienten que el sudor les resbala por el cuello. Ven imágenes que les hacen la boca agua. Presienten que todo puede ser de ellos. Todo lo que necesitan lo tienen delante. Ellos van a aprovechar su oportunidad. Hacedlo vosotros también y sentid la cleptomanía de los W.M.D. Hasta la próxima, amigos.
7.25/10
Yo al final he sentido la cleptomanía musical de estos tipos. No se agota el thrash, lost. Está claro que es un subgénero inmortal. Es increíble cómo siguen saliendo discos que cultivan le mejor tradición del OSTM. Gracias por traerlo, Lost.
ResponderEliminarA mí me encanta el Thrash. Y, sobretodo, este estilo rítmico y con breakdowns que te hacen mover la melena. No nos presentan nada nuevo, pero tienen la virtud de sonar frescos. Y no como pasa con muchos, que tocan muy bien, pero son copias calcadas. Aquí hay sabor a los clásicos, pero replicado con elegancia y clase. No sabemos qué pasará con ellos, sin seguirán o desaparecerán, pero su disquito por aquí a sonado. Gracias a ti por comentar y darle un chance a estos W.M.D. Un abrazote.
EliminarBueno, pues a mí este es el tipo de trash que menos me gusta... este gritón y con constantes cambios (muy Nuclear) no me atrae demasiado. He visto recientemente a los catalanes Crixis y a eso es a lo que me refiero... tienen algunas veces un deje de "modernidad core"... esos parones y vuelta a romperlo todo que no son mi taza de te...
ResponderEliminarAhora hay que ver como esta gente tiene un nivel instrumental y de composición bastante bueno. Más allá de la media de los nuevos grupos... y lo de la personalidad, pues no sé... hay veces a grupos y estilos que se les pide personalidad, pero seamos sinceros, "innovar" lo que se dice, ningún grupo de trash lo ha hecho... bueno sí, seguro que hay (me viene Coroner a la cabeza así a bote pronto), pero la tónica general no es.
Hay muchas veces que si sabes "mezclar" tus influencias y no caer en el plagio, consigues discos bastante buenos.
Por cierto, muy buena producción... no sé cuanto tiempo hacía que no disfrutaba tanto de un bajo en un grupo...
Un 7 para estos Canadienses (pero dejar de pisarle el dedo meñique al cantante, por favor).
Pues a mí el toque a los Nuclear Assault es lo que más me gusta de ellos. Los Nuclear fueron una banda que me molaron mucho, sobretodo, el tercer disco, Hadle With Care, que lo escuché muchísimo. Y estos tipos tiene tufillo a ellos, y te diría también a los Overkill, como influencias más marcadas.
EliminarYo creo que es un disco de thrash de nivel medio/alto que suena clásico, pero al mismo tiempo, fresco. No se hace aburrido y tienen la habilidad de pescar en los clásicos, pero sin hacer una copia descarada, que es lo que pasa mucho en los grupos que se meten al thrash.
Ya comentaba en la reseña que estos tipos no son unos novatillos que empezaron hace cuatro días. Se nota que ya han grabado discos y llevan en el mundillo underground bastantes años.
Lo del cantante a mí a veces me recuerda al Petrozza de los Kreator. Pero bueno, no es lo más fuerte de ellos... En realidad el disco es un batiburrillo de influencias (la segunda me recuerda al Arise de Sepultura). Lo cojonudo es que lo baten todo, y dices: joder, mola...
Gracias, JC, que sabía que no te perdías a estos canadienses...