Si hace unos días tuvimos la oportunidad de conversar con el profesor Van Helsing sobre el siempre fascinante y enigmático mundo de los vampiros, hoy nos adentramos en una nueva manifestación de esa oscuridad, esta vez desde Argentina. En las vastas llanuras de la pampa húmeda, en la ciudad de Olavarría, seis súbditos de la noche han sido tocados por los tentáculos del maligno para dar forma a una banda destinada a dejar una huella imborrable en la escena del metal extremo. Para todos los seguidores argentinos que acompañan mi blog, aquí va mi humilde y sincero homenaje a una de las mejores bandas que ha dado la oscuridad en su país.
1. Prelude (Part 1 - Awake to Eternity, Part II - Vampires & Mortals) (05:30)
Vampiria emerge como una de las propuestas más impactantes del symphonic black/gothic metal del hemisferio sur. Si desde Chile nos ha llegado la oscuridad más densa, desde Argentina nos encontramos con una sinfonía oscura y majestuosa. Among Mortals no es solo un disco, es un ritual sonoro donde la agresividad del black metal se funde con la elegancia de lo sinfónico, creando una obra que se erige como uno de los mejores trabajos de su género en la región.
Formación que grabó Among Mortals, 2000 |
En sus inicios, la banda parecía orientada hacia un death/doom con tintes pesados, hasta que la entrada de una mujer —seguramente emisaria del señor oscuro en forma de vampiresa— transformó por completo su esencia. A partir de ese momento, Vampiria evolucionó hacia un symphonic black/gothic metal de melodías exquisitas e interludios de teclado, totalmente homologable a cualquier producción internacional del género.
Cubierta CD, Among Mortals, 2000 |
La ciudad de Buenos Aires fue el escenario elegido para registrar esta oda majestuosa en honor a la mujer del conde vampírico. Entre abril y mayo del año 2000, Among Mortals cobró vida bajo la producción de la propia banda, con la asistencia del ingeniero, mezclador y masterizador Diego Martínez. El resultado: once pistas que no dejan lugar a dudas sobre la elegancia y finura con la que estos olavarrienses esculpieron su legado.
Este trabajo lo tiene todo: una introducción embrujada y melancólica, como un eco de los susurros desesperados de un alma pecadora atrapada en la eternidad. Mientras unas campanas resuenan en la penumbra, nos arrastran sin remedio hacia el despertar de los condenados. La hora del señor ha llegado. Comienza su legado de sangre. Vampiros contra mortales.
Una perfecta ceremonia de teclados y guitarras se entrelaza en la abertura, dando paso a la embajadora de la mañana. Salve Luxfer emerge como una de las mejores piezas del disco, desplegando su majestuosidad oscura en un clímax hipnótico.
Aullidos de lobos y el resplandor de la luna llena ahogan el croar de sapos y ranas, mientras truenos y relámpagos se reflejan en lagos hechizados. Estos elementos nos guiarán a lo largo de los once cortes del álbum: 57 minutos completamente malditos, envueltos en atmósferas densas y situaciones que nos hacen sentir como almas errantes, perdidas en la espesura de un bosque de los Cárpatos.
Contraportada CD, Among Mortals, 2000 |
Mucha épica y una habilidad excepcional para fundir brutalidad, el terror vampírico y la fantasía de la inmortalidad. El disco es como un mordisco: húmedo, tenso y cargado de pasión. Basta con escuchar la mitad del sexto tema, Crown of Thorns, donde la banda despliega toda su maestría compositiva en un pasaje exquisito que nos guía hacia el final de esta liturgia ceremoniosa. Un ritual vampírico que concluye con Requiem for the Vampire.
Nunca sabremos por qué Satán eligió a esta banda como sus mejores embajadores en aquellos territorios. Si hiciéramos un ranking de los mejores discos del género surgidos en esos años, sin duda Vampiria ocuparía un lugar destacado. Tampoco entendemos por qué no lograron captar la atención de una discográfica más poderosa que los impulsara a una esfera más internacional. Tal vez el Señor Oscuro así lo quiso. Él lo da todo… y también lo quita. ¡Hasta la próxima, amigos!
8/10
Estos argentinos se cascaron un disco impresionante. La producción está a la altura de los mejores estudios de Suecia o Alemania, logrando un sonido impecable. De hecho, si nadie te dijera su origen, podrías creer sin problema que se trata de una banda escandinava o europea.
ResponderEliminarPoco se les puede reprochar; el trabajo está tan bien hecho que criticarlo casi parecería un pecado. Tal vez la mayor observación sea su parecido con Cradle of Filth, pero más allá de eso, el álbum es una auténtica joya. La fusión entre el gothic y el black metal se ejecuta de manera magistral, resultando una obra muy fina, tan oscura como afrodisiaca.
Seguramente su país de origen y la falta de una disquera más internacional los condenó. Pero sin duda, dentro del estilo, es de lo mejorcito que salió en la época. Gracias, Lost, por traerlos. Un abrazo.
Coincido, tío. Lo he vuelto a escuchar y me gustado mucho más que en su día. Totalmente de acuerdo en lo de la producción. La verdad es que es flipante lo bien que suena siendo grabado en Argentina. Es que parece una producción de cualquier estudio europeo puntero de aquella. No sé, te diría que parece registrado en los Woodhouse del Waldemar Sorychta o de alguno de esos. Desde luego el ingeniero que trabajó ahí es de chapó.
EliminarEstá claro que ser de Argentina los condenó y les cerró las puertas. Si fueran noruegos o suecos, te digo yo que su suerte hubiera sido otra... Aguante, los vampiros góticos argentinos de Vampiria!!!!
Un abrazo, amigo.
Este disco lo escuché (creo que incluso lo tengo) en su momento... pero no tenía el recuerdo muy claro, así es que lo he vuelto a escuchar un par de veces.
ResponderEliminarNo está nada mal el disco. Ni de producción/grabación... había por aquella época sitios con mucha más "tradicción" metalera y sacaron discos que sonaban mucho peor que este.
En cuanto a la composición, pues también muy buena... eso sí, creo que se pasa en minutaje. Y la otra gran pega, falta de originalidad. Es que hay momentos que me dices que esto es algo inédito de alguno de los totems de la época, y me lo trago.
Un 7 para los Argentinos inmortales.
Pues fíjate lo que son las cosas, que este disco lo había escuchado hace tiempo y no me despertó demasiada emoción. Si me había gustado lo bien que sonaba, pero por las razones que fueran, lo dejé ahí, un poco apartado. Fue retomarlo a raíz de haber estado rebuscando un poco historias así vampíricas, y me pareció mucho mejor disco de lo que pensaba. Es cierto que lo penaliza mucho, como también bien apunta el amigo; SoloMetal, que le pesa un poco el parecido con los Cradle, pero si lo analizas más en conjunto, el álbum tiene mucho mérito. Esa fusión entre gothic y black, está muy conseguida, y si le sumas que hablamos de una banda salida de Argentina, con todo lo que eso conlleva, y aún por encima, la producción que le sacaron, que suena como si fueran británicos o suecos, pues ahí le he cascado el 8.
EliminarNo te creas que pueda parecer muy exagerado, creo que es, dentro de eses sonidos, de lo mejor que ha salido de aquellas tierras. Estoy convencido que los llegan a fichar una Roadrunner, Nuclear Blast o Century Media, y estos tipos hubieran llegado mucho más lejos. Está claro que no tuvieron mucha suerte. Pudieron haber sido como una especie de Moonspell a la argentina... Con algo más de apoyo y personalizando más su propuesta, te digo que esta gente tenía mucha proyección...
Gracias por pasarte, JCSG. Un saludo.