Jutta Weinhold - La última guerrera del metal en... "To Be or Not..." (1993, Blue Merle)
Inauguro la sección "Brujas hechiceras" (con todo el cariño) con una mujer que ya no es ajena al Rincón del Isolated, de hecho, es la segunda vez que va a aparecer, pero ahora sí, de manera más amplia y merecida con un disco reseñado en condiciones (las mejores condiciones que le puedo dar) de la queen del Dramatic Metal, la veterana Jutta Weinhold. Para mí es todo un honor deciros que, si no la conocéis, os recomiendo encarecidamente que os paséis por aquí. No os va a llevar mucho tiempo y, humildemente, creo que os va a merecer la pena...
1. House of Madness (04:58)
2. The Beacon Light (03:52)
3. Not Today (04:23)
4. Ancient Purple Blue (05:23)
5. Words Breaking Out (03:43)
6. Black Waves of Fear (04:04)
7. Fairy Priest (04:26)
8. To Be or Not to Be (03:57)
9. River Daughters (Rhinegold) (03:54)
10. Master of the Ring (04:27)
Produced by: Jan Nêmec (Dep)
Jutta Weinhold en los 70´s
Esta reseña tenía otro destino, pero por avatares de la vida, ajenos a este humilde servidor, ha acabado recalando en esta humilde morada. Parece que ni en sitios tan modestos y apartados como estes, tan insignificantes, diría yo, ni Jutta Weinhold parece tener suerte. Espero que no os importe, y todo ello no os sea impedimento para apreciar una de las grandes female voces del metal ochentero germano. De las pioneras que empezaron en un estilo predominantemente controlado por hombres, donde os podéis imaginar cómo sería para una mujer en 1985 tratar de labrarse un nombre en este negocio. Heroínas que abrieron el camino para otras. Por eso mi insistencia en que, por lo menos, le peguéis una escucha a esta mujer. Puede que os pueda sonar exagerado, pero tanto si la conocéis como sino, creo que en este "To Be or Not...", su tercer disco que sacaba totalmente como solista, esté una de sus mejores interpretaciones.
Para los que estamos un poco metidos en esto, supongo que os pasó como a mí que descubristeis a hasta dama a través de los Zed Yago, que fue el grupo que montó ella allá por 1985 y con el que más éxito obtuvo. Bajo este nombre editaría primero "From overYounger" y, seguidamente, un año después, en 1989, "Pilgrimage". Ya no recuerdo muy bien con cuál de los dos perdí mi virginidad con ella (musicalmente digo). Tampoco pasa nada, pero me decantaría que fue con esa entrada de teclados del primer tema que abría su debut... Nada, perdonad, ya recuerdo, fue con la cuarta de ese disco, la homónima llamada "Zed Yago" la que me cautivó de ella. Tema super épico, a medio tiempo, donde la canta de una manera teatral que me flipó mucho en su día. Sé que muchos os estaréis acordando de la que posiblemente sea la voz femenina del metal germano por excelencia, la diosa DoroPesch, pero no vayáis por ahí, porque las dos no tienen nada que ver. Además, a la Jutta le mosqueaba mucho que la compararan con ella, y a nivel vocal me parece que están muy separadas. Yo me quedo con la garganta de Jutta. Me encanta su tono y timbre, más duro, grave, potente y personal, como de mujer mayor. De más carácter, que me parece que encaja más para este estilo. Pero eso ya cada uno. Hoy, eso sí, me vais a permitir, es para dedicárselo a la infatigable JuttaWeinhold en solitario de 1993.
Formación Zed Yago (Jutta en el centro) finales 80´s
Mucha gente piensa que su producción discográfica se resume a su etapa con los Zed Yago, pero tiene más material que solo eso. El problema va a ser diferenciar sus bandas en solitario con sus proyectos como solista, que todo se difumina y lo cubre una espesa bruma. Hablamos de una tía, y os podéis suponer las dificultades que tuvo para ir abriéndose camino. De ahí que, prácticamente, en toda su carrera artística anduviera dando tumbos de un lado para otro. Probando de aquí y de allá. Nacida a finales de los 40´s, empezaría su carrera muy jovencita, como cantante totalmente autodidacta, tirando de su poderío vocal innato en bandas escolares y de amigos, para ir escalando posiciones hasta llegar a hacer algunos papeles menores en musicales de los años 70´s, y algunos pinitos por televisión. Es importante destacar que sus inicios no son en el heavy metal, dato relevante. Ella empezó más bien en el blues, gospel/rock y en movimientos hippies de la época y, supongo, que debido a que se puso de moda el heavy metal a principios de los 80´s, fundó los Zed Yago para apuntarse a ese carro. También con anterioridad llegó a entablar cierta amistad con los Deep Purple, a los cuales llegó a telonear en la época del "From Over Younger". Nunca ocultó que le molaba mucho Ritchie Blackmore.
Portada disco "Jutta Weinhold", 78
Este disco tiene su importancia por varias razones. Es el primero que graba después de separarse (o disolver) sus Zed Yago. Banda que como sabéis es en la que alcanzó sus mayores glorias y, en la que también, acabó de muy mala manera. Considerados ambos trabajos como pioneros del Dramatic Metal, acabarían disolviéndose en 1990, despellejándose entre disputas por el nombre y demás historias. Pensad en unos tipos que no eran nadie, tuvieron algo de éxito y empezaron a fliparse. Si los egos, las envidias, drogas, etc... Cosas que pasan en las casas más humildes, imaginaros si hay algo de éxito y pasta por el medio... No sé si también, para complicarlo todo todavía mucho más, habría algún lío de faldas. Ni puta idea, my friends. Tampoco me interesan esas cosas. No estaba debajo de su cama para comprobarlo (aunque no me importaría). Pero imaginaros a un grupo compuesto por cuatro fulanos y al frente una tiparraca bien buenorra como Jutta Weinhold. Una auténtica valquiria amazónica, con cierto atractivo, que seguro intentaron llevársela al huerto (yo lo intentaría, desde luego) y empezarían los malos rollos entre ellos. No lo sé, ojo. Estoy haciendo un poco de salseo, a lo mejor, sin venir mucho a cuento. Pero seguro que algo habría y todo eso unido llevó al traste esa historia...
Bueno, el caso, que después decís que soy un poco verde. Por dónde íbamos. Ah, sí. ZedYago se disuelve (o más bien se lo carga ella) y nuestra Jutta decide refundar esa historia pero con otro nombre. De las cenizas de Zed Yago, podríamos decir que nace Velvet Viper, que venían siendo los auténticos Zed Yago, pero con otro nombre, ya que con esa placa por temas legales no pudo utilizarla. Vamos, para que no os lieis mucho, se podría decir que ZedYago y Velvet Viper son lo mismo. En medio de todo este follón, decide retomar otra vez su carrera en solitario, que había dejado aparcada sin editar nada desde 1978, para lanzar en un 1993 este "To Be or Not...".
Aquí es cuando entra en acción otro actor secundario, pero importante, de esta película. El tristemente fallecido Jan Nêmec, que le va a producir el disco y también el que le pondrá en contacto con los checos de Kreyson, una banda prometedora, toda una leyenda en la R. Checa, los cuales serán los que se encarguen de tocar los instrumentos para que esa voz privilegiada de Jutta brille como se merece. Como veis, la importancia de Jan Nêmec va más allá que solo haber grabado los "Death or Glory", "Blazon Stone" y "Pile of Skulls" de turno.
Todo este equipo al servicio de Weinhold para conseguir relanzar su carrera, y tratar de explotar sus cualidades vocales en otros estilos más variados y eclécticos, expandiendo su voz en sonidos no tan encasillados como eran con los Zed Yago. La verdad es que la historia de esta mujer nunca ha sido un valle de éxitos. De voz privilegiada, nunca consiguió encontrar su sitio, ni una banda sólida que llegara a consolidarse. Puede que sea un caso de mujer maldita. Bruja hechicera (a mi me recuerda mucho a la arpía que sale en la peli de (Conan, "El Bárbaro" de 1980) bien alimentada, de buena planta, con una pinta como si fuera el Blackie Lawles de W.A.S.P., pero en versión femenina, que tenía la voz, pero quizás le faltó un buen guitarra/compositor que supiera cubrir esas cuerdas vocales con composiciones más memorables.
Jutta en un bolo, años 00`s
En este disco, fijaros, que trató de sumarse a un carro más hard rock que se llevaba en la época, pero tampoco cuajó. 1993 ya se nos antoja un poco tardío para estos rollos. Es como si fuera siempre un poco a remolque de todo. Con los Zed Yago, otro tanto de lo mismo, debuta en esto del heavy metal en 1988, cuando, por ejemplo, una Doro Pesch ya iba por su cuarto disco con los Warlock. Tampoco quiere decir esto que por levantarse más temprano, vaya a amanecer antes, no siempre es así, pero ayuda.
Si le metemos mano al disco, ya veis que es una mujer con su estilo bien marcado, de poderío, siempre con esas interpretaciones con mucho sentimiento, dramáticas, casi operísticas que siempre la caracterizaron. Algunos dicen que escuchado un tema, los has escuchado todos, me parece hacer un análisis muy simplista de ella. Algo que podríamos achacar a otras bandas. Sí es cierto que casi todo el tiempo la cosa camina a medio tiempo, con baterías pausadas, sin casi nunca meter prisa al acelerador. No deberíamos olvidar que aquí venimos a escuchar la voz de una mujer portentosa, no grandes riffs ni guitarras espectaculares. El que quiera solos que se ponga los discos (primeros) de Ynwie J.Malmstenn. Aunque no me negareis que la banda, los checos estos de Kreyson no son lo suficientemente competentes para acompañarla. Ahí tenéis el inicio en plan Deep Purple de "House of Madness", o esa cabalgada épica a lo "Holy Diver" de Dio, en la segunda, "TheBeacon LIght", que me parece un muy buen tema.
Hablando de riffs, las guitarras que abren la tercera, "Not Today", me parecen de categoría. Nada nuevo, que no hayamos escuchado antes. Recordad que estamos en 1993, y en esto del heavy metal, todo ese libro ya estaba escrito. A nivel de producción tampoco hay mucho reproche que hacerle. Con Nêmec a los mandos, la fuerza, limpieza y potencia en el sonido está garantizada. Es una gozada escuchar la amplitud que daba a todos los instrumentos. Esa sutiliza en la entrada de la cuarta, "Ancient Purple Blue", la balada en plan ópera rock, que nuestra Jutta consigue transformarla en algo totalmente emotivo, no es para ningún aficionado.
Jutta Weinhold, actuando...
Con Jutta Weinhold se nota ese bagaje de venir de muchas historias antes. Una voz con una paleta de matices y colores considerables. Variada, versátil, capaz de cantarte un tema pesado, como un blues, una ópera o cualquier cosa que se os ocurra. Y, si se terciaba, a veces también se atrevía con algo de caña. Ahí tenéis la sexta, "Black Waves of Fear", donde el batería tiene que darle más de vidilla a esas baquetas.
No puedo dejar de emocionarme en temas como "Fairy Priest", como es capaz de entonar, sostener y elevar esa voz casi a capela, con tan solo el sonido de un piano de fondo detrás, ella sola se basta para llenar todos los huecos de nuestros oídos y salir victoriosa. En temas así es donde se ve la calidad de una vocalista. Esto no va de pegar unos buenos gritos, aunque algunos piensen que sí... Jutta consigue transmitir mucho con su voz, y eso pocos vocalistas lo consiguen.
Parece mentira que esta mujer no lo consiguiera y acabara deambulando por ahí casi como una indigente, por salas y garitos de mala muerte. Pero así es la vida, amigos. No es país para viejos, decían. Más bien, no es país para mujeres, y en esto del heavy metal, mucho menos.
Suelen decir que a perro flaco, todo son pulgas, y si todavía le faltaba alguna a la tía Jutta (Judit en español), en 1981 fue acusada de simpatizar con ideas nacionalsocialistas del Tercer Reich, algo que le hizo mucho daño y no ayudó para nada a su carrera. Había llamado la atención de EMI, y ya saltaron los envidiosos y buitres, aprovechando un pecado de juventud para masacrarla por los medios y la prensa. Una campaña muy jodida de desprestigio que, aunque ella trató de justificarlo por activa y por pasiva, de que todo había sido una torpeza y que no compartía para nada todo lo que tuviera que ver con el nazismo, esa etiqueta le quedó ahí. También algún problema con el alcohol y drogas habría que contar, aunque ahora está totalmente rehabilitada y es una firme luchadora en contra del consumo de cualquiera de ellas, tampoco ayudaron para nada...
Jutta Weinhold (en el centro) con sus Zed Yago, años 80´s
Como veis en el mundo de la música no solo es poseer una buena voz. También hacen falta más cosas. Si eres una mujer ya veis lo que os esperaba. Todavía hoy en el mundo del heavy metal parece que sigue siendo un techo de cristal para ellas. Nuestra Jutta ahora tiene 77 años y todavía sigue en activo. Compaginando sus talleres de clases de canto con sus VelvetViper. Después de más de 30 años todavía sigue sin poder recuperar el nombre de sus ZedYago que tanto le costó montar. Te queremos Jutta Weinhold (pero cambia de abogado). Hasta la próxima, amigos!
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