30 años de "Apocalypse", la conexión alienígena que cambió a los Hypocrisy...
"Apocalypse" es el título de la canción que transportó a los suecos Hypocrisy del genio Peter Tägtgren a un nuevo nivel de popularidad. No es la primera vez que ocurre, ni será la última, que una canción supone el billete para coger ese tren que te saca del underground para poder llegar a vivir de esto, aunque sólo sea momentáneamente, por unos pocos años o durante toda tu vida como fue en este caso. Toda banda tiene un tema, un disco o un episodio en su trayectoria que le cambia la vida. Unos arriesgan, se equivocan y perecen, pero otros, aciertan y sobreviven. Morir o renovarse. El Sr Tägtgren optó por lo segundo, y acertó. ¿Fue su talento creador el que le abrió la puerta de otra dimensión, o contactó con una inteligencia superior, venida del espacio, la que realmente lo salvó? Quedáis formalmente invitados a este viaje por los 30 años de "Apocalypse". El Apocalipsis sonoro más maravilloso de Hypocrisy...
Otra vez tenemos que volver a ese 1994 tan maldito y odiado por muchos, una época de confusión y dudas, lleno de encrucijadas, que muchos no supieron escoger el camino correcto, pero sí hubo otros que aprovecharon su oportunidad para elevarse más alto y fuerte que el resto y hacerse un hueco. El heavy metal clásico sufría, pero para los sonidos extremos era toda una nueva oportunidad. Muchos hacían el camino inverso. De empezar arrollando todo a su paso, poco a poco iban perdiendo gasolina, hasta acabar varados y olvidados en cualquier cuneta. No fue el caso de estos Hypocrisy. La fortuna, su talento o id a saber qué o quienes fueron los causantes, les mostró que siguiendo ese sonido pétreo y arcaico no los sacaría de su Suecia natal, por lo que optó por abrir sus coordenadas mentales. Las tinieblas despejaron el portal y un big bang mental explotó en su mente, expandiendo sus patrones primigenios de pensamiento que le habían servido para hacerse un nombre dentro de la escena sueca death metalera para subir a otra dimensión. Su debut discográfico de 1992 "Penetralia" y, su siguiente disco, "Osculum Obscenum", lo presentaban como un músico de talento superior, con un sonido que lo alejaba del famoso swedish death metal venido de Estocolomo. Dos buenos álbumes de un death metal tradicional, de calidad, que todavía estaba creciendo y despertando, tratando de volar solo. Su creador, el Sr Tägtren, que había aprendido a tocar la batería con tan sólo nueve años, y que poco después no tardaría en hacerse con la guitarra, bajo y todo lo que se le pusiera por delante (el piano, por supuesto), labraría su propio camino y crearía un sonido distintivo y particular. Se convertiría en uno de los reyes del estilo.
Phil Fasciana en un bolo, años 90
Era un 1991 y acababa de llegar de los EEUU, tras unos años viviendo allí, había vuelto con la maleta llena de las enseñanzas aprendidas por los capos del estilo: De uno, muy concretamente, llamado Phil Fasciana, guitarrista de los Malevolent Creation, trajo el manual práctico del estilo. Un librito de bolsillo de eses que se pueden meter en cualquier lado y ocupan poco, donde se guardaban parte (no todos) de los secretos de todo esto. No tardaría en grabar su primera demo "Rest in Pain" con el nombre de Hypocrisy, y en seguida se presentaron los de Nuclear Blast en su puerta para firmarle su primer contrato discográfico. Se uniría un tal Masse Broberg a las voces, a las baquetas el limitado pero seguro batería Lars Szöke, que estaría con él durante lo mejor de su discografía, y su fiel escudero al bajo, Mr. Mikael Hendlund. En menos de un año, antes de que acabara 1992, saldría su debut en forma de disco. Un señor álbum de un death metal descarnado y brutal, old school, bien producido por el propio Peter e influenciado por la escena de Florida, que ya dejaba algunas perlitas. Entre ellas, algunas partes atmosféricas y de teclados, todavía embrionarias, que serían unas señas de identidad en sus futuros lanzamientos. Letras llenas de antirreligión y satanismo, y cierto gusto por los pasajes lentos y melódicos que se convertirían en una de sus cartas de visita. No demoraría mucho en salir su siguiente asalto, justo un año después sale "Osculum Obscenum", "El beso obsceno" de Tägtgren, que seguía ahondando en esa temática profundamente anticlerical y anticatólica, basándose esta vez en el "Osculum infame", el supuesto ritual de las brujas en los aquelarres, donde estas besaban el ojete del Diablo (lo que ahora se conoce como beso negro) para que este las aceptara y les concediera los más tórridos deseos. Este disco, más brutal y menos melódico que el anterior, iba a significar la salida de su vocalista, Masse Broberg, para unirse a los blackers de Dark Funeral, y convertiría a estos Hypocrisy en un trio formado por el propio Peter, haciéndose cargo de la voz principal y las guitarras, Mikael Hedlund al bajo, y el gordo barbudo, Lars, a la batería...
Collage disco "The Fourth Dimension", 94
Nada parecía hacer sospechar que estos tres tipos salidos de la pequeña localidad sueca de Ludvika, de poco más de 20.000 habitantes, separada por unos 180 km de la capital Estocolmo, y que hace un sospechoso triángulo con la ciudad de Gotemburgo, fueran a crear un nuevo cráter en la escena death metal europea con el revelador "The Fourth Dimension", donde el Sr Tägtgren daba un giro a sus temáticas y empezaban a colarse sucesos extraños y paranormales en sus letras. Dejaba atrás los temas tan manidos del satanismo y las antirreligiones, para hablar de dimensiones desconocidas, supuestos acontecimientos sobrenaturales, desapariciones misteriosas y llegadas de seres venidos de otros planetas. Habían sustituido las portadas demoníacas de Dan Seagrave y WesBenscoter, para mostrarse todavía más siniestros e inquietantes, hasta su cuatro cuerdas había servido para la foto bizarra de la portada, donde una especie de maniquí (en realidad era el propio bajista) lo habían envuelto completamente con bolsas de plástico y atado con cintas adhesivas, sentándolo sobre un especie de silla de barbero de la KGB, donde el pobre Hedlund solo recuerda gritar que lo sacaran cuanto antes de allí. Pero, no sólo las letras habían dado un giro de 180º, la música también había mutado. De ese death metal primitivo y crudo, deudor de la escuela americana, habían pasado a unos medios tiempos melódicos y cautivadores, a pasajes atmosféricos, llenos de matices, pegando un salto de calidad y elevando a estos Hypocrisy, nunca mejor dicho, a una cuarta dimensión.
Portada disco "The Fourth Dimension", 94
No a todo el mundo gustó. La oruga que todavía no era mariposa, dejó de interesar a los más inquisidores. La transformación todavía no era perfecta, y el trabajo presentaba algunas malformaciones como un excesivo minutaje y algún que otro tema sobrante que evidenciaban que la banda crisálida todavía no era adulta. El disco todavía era una transición, un viaje entre lo terrícola y lo marciano que todavía no había aterrizado en el Área 51 del estado de Nevada.
Interior disco "The Fourth Dimension", 94
El trabajo se abría con el tema que es el protagonista absoluto de ese reportaje: "Apocalypse", y a la postre, la canción que los catapultaría y les marcaría el paso en los años venideros. Todo un apocalipsis sonoro, igual que una bomba nuclear, que llegaba como un rayo y te reventaba en forma de bomba melódica en toda la cara. Tenía 17 años y no era capaz de explicar cómo algo tan destructivo podía llegar a resultarme tan bello. No creo que exagere si os digo que debe de ser una de las mejores canciones que se han hecho en la historia del Death Metal. Una cápsula recubierta de potencia, sentimiento, solemnidad, tristeza, fuerza, melodía, dolor y mucho desgarro interior, que perfectamente podría ser la banda sonora del fin del mundo... El sonido de una de las siete trompetas del Apocalipsis, en forma de desesperación existencial, donde la vida ya carece de significado. Somos unos errantes vagando en un mundo hacia el abismo.. Una vez escuchada, podéis daros la mano e ir en paz... Vagaréis para siempre entre los malditos... (Una píldora de desesperación existencial).
¿Qué había pasado aquí?, ¿Cómo había conseguido hacer esa transformación? Hasta ese momento eran una buena banda de death clásico, de un nivel medio-alto, pero sin llegar a producir nada realmente memorable. ¿Todo salió de su intelecto o consiguió contactar con alguna raza alienígena que le desveló otros secretos? (no me negareis que el tipo tiene una pinta cuando menos peculiar, por no deciros algo alienígena). Esto os puede parecer otra de mis teorías conspiranoicas, pero tras este disco, el culto a los extraterrestres y a todo lo que tenía que ver con la ufología sería su tema recurrente durante toda su discografía... Ya no abandonaría esas imágenes de seres, algunos diminutos, con cabeza de huevo y ojos ovalados. Naves extraterrestres que nos visitaban y supuestos accidentes de platillos volantes en desiertos remotos...
Portada disco "Abducted", 96
Tägtgren y sus muchachos habían cambiado. Su tercer disco marcaba el comienzo de otra historia. Posicionaba a los Hypocrisy como los nuevos abanderados de un death metal melódico, con retazos doom, más profundo y nihilista, que nos sumergía en nuestras profundidades como especie humana, donde ya nada tiene sentido y todo se reduce a la nada más absoluta. Un eslabón perdido entre las dos escuelas punteras de Göteborg y Estocolmo. Una malformación genética, tras cruzarse los gametos de In Flames y Entombed. Una gente que tenía algo nuevo que contar. Nadie sonaba así, ni trataba estos temas de manera tan magistral como estos tres suecos. El resto, todo eran cementerios, cruces invertidas, el demonio, y maldecir a Cristo y a su religión. Los nuevos Hypocrisy eran otro rollo. ¿Por qué esa nueva fascinación por lo paranormal y lo ufológico?. Desde luego el tipo acertó fusionando el death metal con una supuesta venida de seres del más allá. Supongo que ahora es cuando vendrá alguno a joderme el reportaje, diciendo que todo no fue más una moda que surgió por estar rulando por aquellas fechas el video del supuesto alienígena capturado en Roswell. No lo sé, tampoco creo que eso lo explique todo. Pero el caso es que a mí todo este rollo me mola un huevo y también me mosquea otro tanto... ¿Por qué no me escogerían a mí?. Todo se acrecentaría mucho más, para convertirse en su temática principal en su cuarto disco y el que lo consagró definitivamente, para muchos su obra maestra y el álbum que le permitió pegar el salto internacional. "Abducted" de 1996, Hypocrisy ya era la mariposa, y si lo de los extraterrestres se había dejado ver disimuladamente, aquí ya fue de manera clara y evidente. La canción de "Roswell 47"basada en el supuesto accidente OVNI de 1947, acontecido en Nuevo México, se convirtió en su nuevo himno. Si le preguntarías a alguien por ellos, seguramente os diría esta canción. Temazo de apertura, que venía precedida por una intro en off, medio psicofónica, "The Gathering", donde se escucha una supuesta voz telefónica alertando de dicho suceso.
Portada disco "The Arrival", 04
Misteriosamente, cuando todo iba sobre ruedas, en 1997 anuncia que la banda lo dejaría y que se disolverían lanzando un último disco de título premonitorio: "The Final Chapter". Jugada totalmente desconcertante, que dejó a toda la parroquia de fieles en estado de shock. Nadie daba crédito a que los Hypocrisy lo pudieran dejar, ¿Qué diablos había pasado? Si eran una banda en lo mejor de su carrera. Si fuera mal pensado, os diría que los seres mágicos venidos del cielo que le habían enseñando los secretos de esto, le obligaron a dejarlo, a tener que pagar un tributo o precio por los servicios prestados. Quizás mosqueó a los alienígenas y estos lo castigaron -yo ahí lo dejo- pero siendo más racionales, supongo que se quiso centrar en sus estudios, los míticos "The Abyss" que recogían el relevo de los Unisound y los Sunlight, y que se convertirían en el nuevo santuario de grabación para el metal extremo de finales de los 90´s y principios de los 00´s. Y, por qué no decirlo, en una nueva mina donde hacía billetes como churros...
¿Los Hypocrisy Abducidos?
Aparte de todo eso, también montaría sus otros proyectos musicales de metal electrónico en forma de Pain y, ya recientemente, en 2015 se juntaría con el vocalista de Rammstein, Till Lindemann, montando juntos otra historia de música industrial, más mainstream, llamada como el apellido del cantante, simplemente: "Lindemann". No contento con eso también hace labores ejecutivas y de mánager de cantidad de bandas, hasta llegar a hacer sus pinitos como actor en algunas películas menores... Estamos ante, sin duda, uno de los grandes tótems del extremo en los 90´s, tanto en lo musical como a nivel de producción, donde se forjó ese sonido distintivo, popularmente conocido como abyss sound.
El clamor fue tan grande para que no dejara los Hypocrisy, que sus planes de dar carpetazo a la banda, los tuvo que posponer y el grupo continuó sacando discos hasta nuestros días. El último de hace tres años, "Worship", eso sí, sin nunca abandonar esa especie de conexión, inspiración o fascinación por la supuesta existencia de otros seres que habitan en otras galaxias. Algo que iniciaría en 1994 con este "The Fourth Dimension" y que lo llevaría siempre en sus producciones. ¿Realmente llegó a tener contacto con ellos. Lo abdujeron para llevarlo en una nave de esas a través del cosmos y después lo volvieron a dejar en la tierra...? ¿O todo no fue más que una jugada hábil, de alguien astuto, de inteligencia superior, que supo utilizar el siempre gancho alienígena para montarse toda esa imagen y forrarse de pasta...? Como decían los dos agentes del FBI, Fox Mulder y Dana Scully, en la famosa serie de los 90´s "Expediente X": La verdad está ahí fuera... Hasta la próxima, amigos!!!
Conste que no soy el mayor fan de Hypocrisy, pero tampoco es una banda que me sea ajena o no me guste...
Escuché en su momento más los primeros albunes, mas Death "normal" para lo que se hacía en la época. Aquí, aunque ya digo que no tengo el recuerdo tan claro de este en su momento, creo que bajaron bastante la velocidad de los temas y, en la producción, pues es un poco menos Death metal... en aquellos tiempos supongo que se diría "se han vendido", pero volviendo a escucharlos ahora, y viendo lo que han hecho después, pues es el comienzo de su evolución hacia algo más melódico y moderno.
Ni bien, ni mal, ni sí ni no. 6,5... más tarde, creo, mejorarían haciendo los discos más variados.
Este fue el primero que escuché de ellos. Me flipó mucho esa entrada con los teclados y como iba aumentando gradualmente esas guitarras con la batería. Me pareció un pasote. Todavía hoy se me pone la piel de gallina. Después escuché los dos primeros, me gustaron mucho, rollo old-school death americano, que están muy guapos, pero creo que en este "The Fourth Dimension", es cuando se desmarcaron de la masa y empezaron a labrar su personalidad. Lo curioso es que al propio Peter Tägtgren no le gusta nada este disco. De hecho lo odia literalmente. Dice que le quedó muy lento y con una producción feísima.
Pues fíjate que a mí me encanta. Tiene una distorsión de guitarras superrara, como muy cortante, hasta parece que distorsiona y todo, pero en cambio le da un personalidad de la hostia al sonido. A mí me marcó mucho. La gente dice que el realmente bueno es el siguiente, "Abucted". Que está muy bien también, pero yo me quedo con este. Hay una atmósfera ahí muy especial. Mezcla de desolación y oscuridad muy guapa. Sí es verdad que al álbum quizás le sobran algunos temas. Desinfla un poco por el medio. Pero mira que inicio tiene: las tres primeras son brutales. Después flojea un poco entre la séptima y la novena, para volver a subir con "The North Wind" y rematar de puta madre con una homónima "The Fourth Dimensión" en plan épico majestuoso, como si fuera una marcha triunfal.
Fue un disco transición, de eses que hacen de puente. Conectan el pasado de la banda con la nueva etapa que van a seguir. A mí me suelen gustar mucho estes tipos de discos. Son un poco raros, a caballo entre dos mundos. Un engendro híbrido para mi gusto cojonudo. Como si fuera un licántropo con un vampiro en un solo ser..jajajajaja.. Es como un superdisco, álbum atemporal. En el mismo trabajo tienes su mutación. Una transformación todavía no completa....
Yo creo que aquí pegaron el salto de calidad. Ese bajón en la velocidad es el ingrediente secreto.... Se desprendieron de sus influencias americanas para mostrarse con sus señas. Una banda ya presentando su sonido, despegándose de la masa. Su carta de visita.
Los seguí mucho hasta el "Into the Abyss". Después sacaron ahí un par de discos demasiado raros, y me desconecté de ellos. Creo que su fórmula ya está un poco gastada, pero aunque ya no tengo esa pasión por ellos, siempre estoy pendiente echándoles una oreja a lo que hacen.
Si me pidieras la nota de este "The Fourth Dimension". Un 8.5.
Conste que no soy el mayor fan de Hypocrisy, pero tampoco es una banda que me sea ajena o no me guste...
ResponderEliminarEscuché en su momento más los primeros albunes, mas Death "normal" para lo que se hacía en la época. Aquí, aunque ya digo que no tengo el recuerdo tan claro de este en su momento, creo que bajaron bastante la velocidad de los temas y, en la producción, pues es un poco menos Death metal... en aquellos tiempos supongo que se diría "se han vendido", pero volviendo a escucharlos ahora, y viendo lo que han hecho después, pues es el comienzo de su evolución hacia algo más melódico y moderno.
Ni bien, ni mal, ni sí ni no. 6,5... más tarde, creo, mejorarían haciendo los discos más variados.
Este fue el primero que escuché de ellos. Me flipó mucho esa entrada con los teclados y como iba aumentando gradualmente esas guitarras con la batería. Me pareció un pasote. Todavía hoy se me pone la piel de gallina. Después escuché los dos primeros, me gustaron mucho, rollo old-school death americano, que están muy guapos, pero creo que en este "The Fourth Dimension", es cuando se desmarcaron de la masa y empezaron a labrar su personalidad. Lo curioso es que al propio Peter Tägtgren no le gusta nada este disco. De hecho lo odia literalmente. Dice que le quedó muy lento y con una producción feísima.
EliminarPues fíjate que a mí me encanta. Tiene una distorsión de guitarras superrara, como muy cortante, hasta parece que distorsiona y todo, pero en cambio le da un personalidad de la hostia al sonido. A mí me marcó mucho. La gente dice que el realmente bueno es el siguiente, "Abucted". Que está muy bien también, pero yo me quedo con este. Hay una atmósfera ahí muy especial. Mezcla de desolación y oscuridad muy guapa. Sí es verdad que al álbum quizás le sobran algunos temas. Desinfla un poco por el medio. Pero mira que inicio tiene: las tres primeras son brutales. Después flojea un poco entre la séptima y la novena, para volver a subir con "The North Wind" y rematar de puta madre con una homónima "The Fourth Dimensión" en plan épico majestuoso, como si fuera una marcha triunfal.
Fue un disco transición, de eses que hacen de puente. Conectan el pasado de la banda con la nueva etapa que van a seguir. A mí me suelen gustar mucho estes tipos de discos. Son un poco raros, a caballo entre dos mundos. Un engendro híbrido para mi gusto cojonudo. Como si fuera un licántropo con un vampiro en un solo ser..jajajajaja.. Es como un superdisco, álbum atemporal. En el mismo trabajo tienes su mutación. Una transformación todavía no completa....
Yo creo que aquí pegaron el salto de calidad. Ese bajón en la velocidad es el ingrediente secreto.... Se desprendieron de sus influencias americanas para mostrarse con sus señas. Una banda ya presentando su sonido, despegándose de la masa. Su carta de visita.
Los seguí mucho hasta el "Into the Abyss". Después sacaron ahí un par de discos demasiado raros, y me desconecté de ellos. Creo que su fórmula ya está un poco gastada, pero aunque ya no tengo esa pasión por ellos, siempre estoy pendiente echándoles una oreja a lo que hacen.
Si me pidieras la nota de este "The Fourth Dimension". Un 8.5.