Una vez alguien me dijo, con trabajo y convicción en lo que haces, nadie te parará. Si crees en ti, adelante. No es mi caso, pero algo parecido fue lo que le pasó en 1987 a los Celtic Frost con este "Into the Pandemonium". Los depreciaron, repudiaron y hasta los llevaron a los tribunales para que ese disco nunca viera la luz. Todas las trabas posibles para destruir a una banda y a su obra. Lo que no sabían es que delante tenían a tres tipos que nunca cejarían en su empeño. No estaban atados a nada ni a nadie. Tenían 10 canciones en su mente, y las 10 fueron pa'alante. Después de 40 años ahora son una banda de culto, adorada y venerada hasta el infinito y este "Into the Pandemonium" un clásico inclasificable del extremo. Tanto si os mola como si no, su génesis y creación fue toda una odisea. Si gustáis, nos vemos en: "Celtic Frost, y el sabotaje imposible de "Into the Pandemonium"...
Era algún día entre enero y abril de 1987 y en las oficinas de la Noise no paraba de sonar el tlf. Nadie lo cogía. Al otro lado, Tom. G. Warrior intentando desesperadamente contactar con el jefazo de la Noise. Se estaban quedando sin dinero, ya no tenían para comer y los honorarios del estudio ya hacía días que no se pagaban. El propio dueño de Noise buscaba sabotear el disco por cansancio y agotamiento, dejándolos sin pasta, hasta que acabaran rendidos y a los Celtic Frost no les quedara otra alternativa que tirar la toalla.
Lo más triste de todo es que al jefazo de Noise, un personaje de iniciales funestas (K.U.W.) ese del que os he hablado más veces, los Celtic Frost les interesaba una mierda. Como recordaba el propio Walterbach: A mi no me importaba si ellos sabían tocar, ni tampoco si su primera reencarnación en Hellhammer eran buenos, la verdad es que eran horribles, pero no encontraba bandas para fichar para el sello y a los fanáticos les gustaban mucho, así que, les ofrecí un contrato. -Para que veáis el personaje del que estamos hablando- (al final todo era un negocio). Pero, continuemos la historia...
"Into the Pandemonium", peligraba y mucho. Si no encontraban una fuente de ingresos, la cosa acabaría yéndose por el desagüe. Algo así como un enviado del destino, es en ese momento en el que aparece un tal, Andy Siegrist, amigo de la banda, el cual accedió a dejarles algo de dinero, e insuflarles un balón de oxígeno que tanto necesitaban para poder seguir con la grabación.
Mientras, el avaro y siniestro Karl U. Walterbach, como si fuera el señor oscuro Sauron de "El Señor de los Anillos", no paraba en su empeño, por tierra, mar y aire de tratar de impedir que la obra siguiera adelante... Sus malas artes habían llegado al punto de sobornar al dueño de los Horus Sound Studio, para que este boicoteara las canciones, haciéndolas sonar de distinta manera a las pensadas por Tom G. Warrior y los suyos. Querían otro "Morbid Tales" o "To Mega Therion". La banda se había dado cuenta de la jugada, y tomaron el control de la situación. El propio Tom y el buen batería Mark, le dieron un par de codazos al Frank Bornemann y lo largaron de la mesa de grabación sin contemplaciones. A partir de aquí el poder de los mandos pasaba a ser de ellos dos. En medio de este caos, es cuando nos vamos a encontrar a un viejo conocido. Nuestro querido pirata Jan Nêmec (Dep), que no se sabe muy bien en que bando estaba, sale acreditado como ingeniero y responsable de los samples que se escuchan en la pista 7. Desconozco si estuvo al servicio del maligno o de la banda, en cualquier caso, sus pecados ya están en manos del Maestro...
H.R.Giger |
¿Para qué tantas molestias y ese afán en continuar con algo tan bizarro como "Into the Pandemonium"? Con todo en su contra, lo tenían muy fácil. La fórmula la habían encontrado en "Morbid Tales". ¿De verdad merecía la pena toda esta cruzada para poner en rebeldía a todo el establishment?. Para su líder y gran amigo del genial artista surrealista H.R. Giger (creador de la criatura de Alien): No había ninguna duda. La ortodoxia musical se la tenían que guardar en un bolsillo sus fanes. Celtic Frost es un mal sitio para venir a buscar una criatura perpetua e inmutable. Su mutación era su hábitat y el inconformismo musical, también.
Antes de Frank Bornemann (dueño de los Horus Sound Studios) también había sido tentado el productor Michael Wagener, al parecer, la primera opción de la banda para que les produjera el disco. Este, no se sabe muy bien si influenciado por el de la Noise o por alguna otra siniestra interferencia. Al escuchar las demos salió espantado de ahí, y rehusó tajantemente producirles el disco. No era para menos, chavales. Poneros en su piel, en un 1986, que te llamen para producir un disco de metal extremo y te salte una pista como la de "Rex Irae" (Requiem)" donde suenan violines, cuñas orquestales y lamentos de voces femeninas como si fueran salidas de un castillo del medievo, no era algo muy habitual. Una canción extraña la puede meter cualquiera, pero es que de ahí pasabas a la de "One In their Pride" que parece una composición trasnochada de una noche de borrachera, donde Warrior, Ain y Mark, se pusieron hasta el culo de samples y ritmos hip-hop. "Into The pandemonium" era tan visionario, adelantado a su tiempo, que para alguien tan acostumbrado a trabajar con gente como Accept, Dokken, y que venía de mezclar el "Master of Puppets" de Metallica, fue demasiado, y no quiso manchar su prometedora carrera como productor involucrándose en esta fumada como le parecía "Into The Pandemonium".
A pesar de todas las trabas, nadie fue capaz de impedir que un 1 de junio de 1987 "Into the pandemonium" se pusiera a la venta. Walterbach, no pudo impedirlo, pero si destruyó por dentro a los Celtic Frost. El desgaste interno de los miembros de la banda fue tan grande, que sumado a la presión y carencias de todo tipo que sufrieron. Los tres miembros nunca más volvieron a ser los mismos. Lo peor que le puedes hacer a un hombre es arrancarle su ilusión, y en eso sí ganó la partida el señor oscuro. Sin ningún apoyo financiero de Noise, ni de promoción, ni mucho menos para la gira. La banda se fue a los EEUU para presentar el disco, resultando un completo desastre. No tenían un centavo para nada y las primeras ventas del álbum sólo hacían corroborar los presagios del funesto Walterbach, que todo había sido una cagada de la banda, empecinada en hacer un disco totalmente equivocado que estaba condenado a la ruina más absoluta.
Sobre Tom G. Warrior se cargaban todas las miradas. El resultado estaba siendo una completa pifiada. Los fanes más ortodoxos, los más talibanes y yihadistas de la banda. No paraban de maldecir qué coño pintaba en el disco una versión de un grupo new age, llamada "Mexican Radio". Qué clase de broma era esta. Y aún por encima la meten para abrir el álbum. ¿Estaban completamente locos o se querían suicidar?. Yo digo que son unos genios, pero parece que los tiros tampoco iban por ahí...
Los Celtic Frost querían romper barreras y tópicos impuestos. Cambiar las reglas del juego, sin saber que en el heavy las reglas están bien marcadas. La comunidad hooligan no sabían dónde etiquetar "Into The Pandemonium". No era thrash, ni death, tampoco black. Más doom, tal vez. Algo a caballo entre todo ello.... Demasiado complicado para ellos. Cuando no te pueden clasificar, estás condenado. Para resolver todo este dilema, la prensa encontró la solución etiquetándolo como un disco de "Avant-garde metal", y el embrollo empezaba a estar resuelto. Ya había una marca que ponerle al disco, y empezar a comprender una obra tan arriesgada y experimental.
Tom, Martin y Reed habían vendido su alma al diablo, todo lo que tenían y más. Sus ahorros e inversiones, junto con ayudas de familia y amigos, para no recoger nada. Todo era incomprensión y desprecio. De ser unos nuevos mesías del extremo con "Morbid Tales" ahora eran unos apestados, que no los querían en ningún lado. Como recuerda el propio Tom: Las sesiones de grabación fueron muy tediosas y complicadas. Todavía no había ordenadores, y todo se grababa de manera casi artesanal. Había que acoplar partes de violines y cellos, con pistas electrónicas, sin la comprensión ni ayuda de nadie ni de nada. Era un lucha constante, todos los días y a todas horas. Provocando que todo se grabara apresuradamente y sin la pausa necesaria para fundir todo eso en condiciones. A veces pienso que Celtic Frost no es una banda para todo el mundo. Para eso ya hay otros grupos más asequibles y fáciles, pero nosotros nunca quisimos ser nada de eso...
Tampoco hay que decir que estos tipos inventaran nada. Ya sabéis la interrogante de siempre: ¿Quién es el origen de todo?. Seguramente no lo sepa nadie. Pero sí podríamos decir que fueron los primeros en fusionar todo eso que estaba adormilado, latente en el underground, que nadie se atrevía a presentar, hasta que llegaron ellos y lo metieron en este "Into The Pandemonium". A lo mejor a veces tampoco se trata de ser tan atrevido. Quizás presentaron algo demasiado complejo y profundo. Portada de una parte de "El jardín de las delicias" de El Bosco, letras filosóficas basadas en pasajes y poemas de gente como Charles Baudelaire y Emily Brontë. Algo que se distanciaba mucho de los tópicos típicos del heavy: "Sexo, drogas y rock and roll". "Into the pandemonium" encerraba un mensaje. Un viaje simbólico y espiritual para hacernos preguntas. ¿En realidad los fanes necesitaban hacérselas o más bien querían subirse a un escenario y hacer mosh?. Algo que molestaba muchísimo a los Celtic Frost, en especial, que sus más acérrimos fueran tan violentos que hasta incluso llegaban a romper equipos y cosas en el escenario. De ahí el origen de temas como la de "Mexican Radio", como una forma de protesta y de romper con todo eso.
Perdida prácticamente la fe, lo que parecía una aventura totalmente acabada, tras unos cuantos meses, la percepción del disco empezó a cambiar y las ventas a subir. Se había obrado el milagro. El disco empezaba a venderse. La luz al final del túnel se encendía. Y como si fuera un milagro de los dioses. Toda la mierda recibida era proporcionalmente devuelta a modo de venganza sobre los que siempre renegaron del disco. Para recoger hay que sembrar y en este "Into the pandemonium" esa máxima se hizo realidad. Fue un álbum a largo plazo que necesitó un proceso de digestión que al final dio sus frutos. Hubo muchos que todavía hoy no lo comprenden, ni lo aceptan. El peaje que hubo que pagar se cobró alguna víctima pero, en general, se podría decir que el álbum cumplió su cometido. Se convirtió en su trabajo más exitoso, amplió el radio de acción y cambiaron mentes (y la industria). No puedo dejar de acordarme de gente como Paradise Lost, lo que le deben a estos tipos. Cada vez que me pongo la de "Mesmerized" no paro de poner una cara de felicidad. Gente como Therion, bandas de doom, de death metal, (Obituary les deben más que un par de cervezas). Darkthrone, algo parecido. Bandas de black metal.... Podríamos rellenar una larga lista y no pararíamos de encontrar súbditos de esta banda y del disco.
Al final el tiempo les dio la razón a Tom y sus muchachos, pero a qué precio. En verdad, ¿les mereció la pena?. Ese disco les dio la gloria, pero también en cierta forma la muerte. Si hubieran hecho un álbum más normal, como quería el de la Noise, tal vez su carrera hubiera sido más larga y fructífera. Quién lo sabe. Lo cierto es que Celtic Frost no son una banda al uso. Su espíritu indomable y subversivo. Ese ímpetu, algo que nunca pudieron controlar les jugó malas pasadas. A cambio, se ganaron el respeto para siempre de formar parte de una de las tríadas más adoradas del extremo. Sin discos como estes el heavy sería muy distinto. No sé si mejor o peor, pero ahora puedo comprender que "To Mega Therion" era un puente, una conexión entre dos mundos para prepararnos a "Into The Pandemonium", el sabotaje imposible que nadie pudo conseguir... Hasta la próxima, amigos.
8/10
A la memoria de Martin E. Ain (Dep)
Llamadme hereje, pero para mí este disco es un 10.
ResponderEliminarCreo que siempre, en el caso de algunos grupos que varían de unos discos a otros, es importante el orden por el que empiezas a escucharlos... Y yo compré el Cold Lake, y me gustó mucho (sip, y no me parece tan mal disco; eso sí, ahora que ya he escuchado toda su discografía entiendo a la gente que empezó a escucharlos desde el principio y que renieguen de el lago helado, pero a mí, sin referentes anteriores me gustó).
Y un poco después, rebuscando su discografía anterior, encontré este Into the Pandemonium, y mi vida cambió... así de claro. Dejé de buscar discos más simples y me empezaron a interesar todas las mezcolanzas... que salía un grupo como Wrathchild america con su 3D... allí estaba yo para escuchar esas mezclas raras.
Este no es un disco fácil, y puede que a alguien le reste interés porque no todas las canciones le gusten, pero a mí me atrae sobre todo, la diversidad y todo lo que ello supuso a posteriori, sobre todo para la música extrema... si no existiera este disco, sólo habría black trve, de aquel que destilan los primeros Venom y Bathory.
Y que decir de los Doom, doom-gothic, avantgarde y demás delicias que saldrían después y que bebieron directamente de esta fuente.
Ea, menudo ladrillazo...jiiji un10.
Y yo soy otro hereje..jajajajaja... Coincido mucho con tú anterior comentario. Lo que pasa muchas veces es que tendemos (yo incluido) a juzgar los discos con los anteriores de las bandas, y no discuto que tenga que ser así, pero a veces, esa manía nos prejuzga y nos hace valorar los discos de manera errónea.
EliminarAquí no cabe duda de que Celtic Frost pegaron un volantazo. Yo entiendo todas las posturas. Los que son más puristas, guardianes de la esencia más pura del heavy, que dicen que los patrones musicales del heavy están bien definidos y se debe ser fiel a ellos. Vale, es muy discutible, pero puede ser. Ahí no entro. Y después tenemos a otros como yo, que entendemos que la música es un ser vivo, que puede mutar y variar. No hay ningún problema. Esto no va de una guerra contra nadie. Ni de ser de un bando o de otro. Es música, nada más. Porque una banda evolucione, experimente o cambie algo, no por ello deja de ser más trve o menos (mi humilde opinión).
Que "Morbid Tales" y "To Mega Therion" son posiblemente obras maestras en lo suyo. De acuerdo. Pero es que "Into the Pandemonium" fue mucho más allá. Es una transformación total de un género que era capaz de volar más allá de los esquemas típicos de siempre. Que hay gente que le gusta más como sonaban en "Morbid Tales", perfecto, pero no cabe duda de que aquí hicieron algo más arriesgado e experimental que sirvió de inspiración a mucha gente. Estoy seguro que sin "Into the Pandemonium" no existirían muchísimas bandas. Por eso, hay que darle a las cosas la importancia y trascendencia que tienen. Que unos les gusta más "Morbid Tales" o "To Mega Therion", perfecto, pero a mí dejadme disfrutar "Into the Pandemonium".
Y ya para terminar, apreciado JCSG. Imagínate que hubieran tenido un apoyo en condiciones, y más tiempo y dinero para grabarlo. Aún así les quedó un clásico del extremo, no sé cómo les saldría si lo hubieran apoyado mucho más.
Aquí va otro ladrillazo..jajajajja
Muchas gracias por pasarte, JCSG. Un saludo!
Pues ya somos tres, Lost, vas a tener que cambiar el título del Blog por: El Rincón de los herejes..jojojojojjojo...
ResponderEliminarBueno, vamos allá. Como dice el compañero, JCSG, estamos ante un disco jodido. Típico disco incomprendido, que ha ido ganando puntos, aunque hay mucha gente que lo odia. Yo reconozco que en su día me descolocó mucho. Tampoco me pareció malo, pero me costó pillarle el punto. Hoy en día lo pongo de obra maestra. No sé si de un 10, pero un 9 se lo casco y me quedo tan pancho.
Hay que ser una gente con mucha personalidad para atreverse con algo así, además viniendo de donde venían. Me flipó mucho leerte en el reportaje donde ponías lo del tipo ese de la Noise. Sabía algo la película, pero no que llegara a ese extremo. Vamos, que el disco lo consiguieron grabar casi de milagro. Vaya pajarraco de cuidado. Y después diría el muy capullo que el disco fuera todo éxito. Si es que no podía ser más falso y canalla. Con alguien así no iban a ningún lado.
Está claro que Celtic Frost eran de otra pasta.
Buen reportaje, amigo. Un abrazo.
Pues sí, tío. La verdad es que fue casi un milagro que fueran capaces de grabarlo. Al de la Noise no le gustaba nada e intentó hacer todo lo posible para que no saliera. Menos mal que no lo consiguió, pero eso sí, quemó a la banda. Fue tanto el desgaste y batalla tan dura que libraron, que el grupo acabó muy quemado. Esa formación de ensueño, nunca más se repitió. Y por eso dije en el reportaje, que con ese "Into the Pandemonium" algo se llevó de la banda.
EliminarNo paro de imaginarme cómo les saldría si hubieran tenido un apoyo en condiciones, y más tiempo y dinero. Igual estábamos hablando de algo muchísimo más grande. Con todo, las prisas, los problemas e historias de todo tipo. Ahí quedo un clásico para la historia. Está claro que sin "Into the Pandemonium" no habría otras bandas. Estoy convencido.
Un placer verte, SoloMetal. Otro abrazo, colega.