viernes, 28 de marzo de 2025

The Blood Divine - Awaken: ¿Los verdaderos herederos de Cradle of Filth?


Cuando en 1994 casi toda la formación que había grabado el clásico del gótico vampírico británico The Principle of Evil Made Flesh saltó por los aires, en parte, motivados por los líos con su anterior discográfica, Cacophonous Records. Una gran parte de ellos, se largaron y montaron una nueva banda llamada The Blood Divine. Muchos los consideran los dignos herederos de la mejor esencia de los primeros Cradle of Filth. Para analizarlo con cierta calma y detenidamente, os propongo volver 30 años atrás y retomar este disco de una formación que prometía tanto y que se quedó en tan poco... La conspiración de los ex-Cradle of Filth en busca del trono perdido a debate...

1. So Serene (09:21)
2. Moonlight Adorns (05:16)
3. Visions (of a post-Apocalyptic World): Part I (01:01)
4. Wilderness (04:50)
5. These Deepenst Feelings (02:37)
6. Aureole (06:46)
7. Oceans Rise (03:20)
8. Artemis (04:20)
9. In Crimson Dreams (05:49)
10. Heart of Ebony (04:19)
11. Warm Summer Rain (04:29)

Produced by: Mags and Pete "Peewee" Coleman.

Contraportada CD, "Awaken", 96
La verdad es que este disco es muy extraño. Todo lo que lo envuelve es bastante inquietante y misterioso. Casi como maldito. Hay quién dice que este álbum debería haber sido la verdadera continuación de aquel fantástico y rompedor debut de los Cradle of Filth en 1994, y no ese mierdoso (para algunos) Dusk and Her Embrace, pero, algo hizo saltar todo por los aires y casi toda la formación que lo había grabado, saltó del barco y tras sacar otro disco, se desvanecieron entre la bruma infinita.

Ojo, que no hablamos de unos cualquiera. Aquí estamos ante la pareja de guitarristas Paul Allender, y el siniestro Paul Ryan (más conocidos como; Paul A. y Paul R.), hermano del también componente de estos The Blood Divine, Benjamin Ryan, (teclista que grabó las teclas en el debut de los Cradle), y tres músicos más: Un batería apodado, Was (que también tocó en los primeros Cradle, en el período 92-93), junto con un bajista bastante desconocido de nombre, Steve Maloney, para cerrar esta siniestra formación con un vocalista de sobra conocido por todos los que estamos metidos en esto, Mr. Darren White, que militó en los primeros tiempos de los Anathema, para algunos los más auténticos, por lo menos hasta el Ep, Pentecost III

Casi podríamos decir que estamos ante un supergrupo del underground doom/gothic británico más oculto y misterioso de los primeros 90. Ex-componentes de los flamantes Cradle of Filth con un ilustre ex-Anathema, para brindarnos en 1996 este Awaken, que pretendía robarles el protagonismo a sus antiguos compañeros y presentarse como los auténticos nuevos abanderados de la escena más gótica y siniestra del under made in U.K. 

Formación que graba, "Awaken", 96
Todo prometía mucho, que hasta los de la disquera Peaceville se presentaron velozmente en su ayuda para editarles el disco, pero algo diabólico los maldijo, como una maldición de haber sido los ex-Cradle of Filth y ex-Anathema, que acabó cubriéndolos para siempre, durando esta historia a penas tres años (desde 1995 hasta 1998) cuando todos ellos se disuelven y toman caminos diversos.

Sinceramente, yo no me enteré mucho de este álbum. Sí sabía que varios de ellos se habían largado y montado una nueva banda, pero por alguna razón este Awaken no llegó a mis manos hasta pasado un tiempo. No sé si tuvo una mala distribución o por alguna extraña razón no pasó por mi tienda habitual de discos. En cambio, sí me enteré del segundo que sacaron, un año después, en 1997, Mystica, pero para entonces, la banda ya se estaba prácticamente disuelta.

Cuando llegué a escuchar este Awaken por primera vez, me pareció un disco impresionante. Su atmósfera oscura, su enfoque más orientado al doom y ese halo denso y misterioso lograban recuperar, en cierta medida, la mística que Cradle of Filth había perdido con el tiempo. Y no era para menos, pues en este álbum se encontraban los dos guitarristas que participaron en The Principle of Evil Made Flesh, y su presencia se hace notar de forma contundente.

Las seis cuerdas estaban en manos de dos de los hechiceros que formaron parte de los primeros Cradle, y junto con los teclados de Benjamin Ryan, recreaban esa esencia especial que la banda poseía en sus primeros años. Awaken no solo evocaba aquel pasado sombrío, sino que también lo expandía con una personalidad propia, convirtiéndose en una obra de gran profundidad y magnetismo.

Por aquellos años, os hablo de 1994-1996, desgraciadamente, los Cradle se habían metido en disputas legales por acabar con un contrato, según ellos, totalmente leonino e injusto, que los ataba de forma totalmente esclavista con los de Cacophonous Records. Un grupo de chavales que firmaron algo casi en blanco, pensando que su carrera musical no iba a tener la mayor repercusión, cuando tras lanzar aquel mítico debut en 1994, su proyección musical se había disparado, presentándolos como los nuevos reyes del vampire black metal. 

Formación que graba, "Awaken", 96
Ante tal situación, los de Music for Nations, parece ser que les ofrecieron una especie de pre-contrato para lanzar varios discos, sin saber, que estaban atados con su anterior disquera, y estos, al ver el éxito que apuntaba su música, no estaban dispuestos a ceder ni un milímetro de lo firmado. Todo esto parece que acabó minando la fe y las relaciones entre ellos, ya que no acababan de desligarse con los de Cacophous Records, lo que acabó por desmembrar a la banda y varios de ellos (como os comenté más arriba) formando estos The Blood Divine.

Eso por un lado, pero, por otro, también circulaba la leyenda de que a algunos de ellos no le gustaba el rumbo que estaban cogiendo los Cradle de aquella, y que, al parecer, el Sr Dani se estaba convirtiendo un poco en el capo del grupo, dictando sus gustos e ideas de manera intransigente, apartándose del espíritu underground con el que había nacido la banda. Sea como fuere, un 2 de septiembre de 1996 (todavía no había salido el Dusk and Her Embrace de los Cradle del Dani Filth) salía este Awaken intentando retomar el pulso y continuar la prometedora carrera de algunos ex-Cradle of Filth con un trabajo que en cierta forma conectaba con el The Principle of Evil made Flesh y los enraizaba en un doom metal más siniestro. Esas ambientaciones muy oscuras de teclados marca del genial Benjamin Ryan, junto con las guitarras de los Paul A. y R., respectivamente, de alguna forma, nos volvían a transportar a ese sonido místico y especial que guardaba la fórmula que tenían los primeros Cradle of Filth, y que, de alguna manera, con la marcha de estos, perdieron definitivamente.

Awaken es un disco misterioso. Como impregnado por un olor de eses cuando entras en una casa de campo abandonada, llena de humedad y apolillada, que lleva mucho tiempo cerrada. Tan pronto como arranca el trabajo con So Serene, las sensaciones son a hoguera decrépita y suelos viejos de madera a punto de romperse. Un pulso latente, como un corazón bombeando dentro de un cementerio, escoltado por varios fantasmas, retumban entre guitarras super heavies, los ecos de aquellos Cradle teatrales y góticos, pero llenos de un poso underground, que solo en los primeros tiempos eran capaces de crear.


LP, vinilo, "Awaken", 96
Si algo tiene el álbum es que consigue captar tu atención y transportarte al perfume de otra época, ente relojes de pared y sofás de color escarlata, aunque el primer tema del disco dure algo más de 9 minutos. Cuando consigue explotar la canción, ahí están las voces de un viejo amigo: El Sr. Darren White, el que acababa de dejar a los Anathema, y que aquí funciona totalmente como anillo al dedo. 

La obra navega totalmente interesante con la segunda Moonlight Adorns, más doomer y psicodélica, llena del embrujo de gente como los The Doors, y es que las teclas de este hombre, el Sr. Benjamin Ryan, estaban totalmente embrujadas y eran el alma de esta banda. Un teclista muy bueno, sin ser un virtuoso, tenía el talento necesario para saber cuáles tenia que pulsar y en qué momento hacerlo, lo que le daba una personalidad única, dejando su sello totalmente inconfundible en todos los discos en los que participó.

Tras una tercera pista totalmente intrascendente, una especie de cuña instrumental superrara, nos adentramos en uno de los temas que más recuerdan al debut de los Cradle of Filth, de hecho podía ir perfectamente en ese primer magistral primer disco de los Cradle. Wilderness, se destapa como una de las joyas del disco. Es brujeril, hipnótica, mezcla de doom y gótico, cargada de melancolía. Excelentemente llevada por el bajo del desconocido Steve Maloney y las voces arrastradas del ex de los Anathema, Darren White.

El disco sin tener una producción espectacular, si consigue conservar ese poso doomer, tan añejo y británico que tan bien sabía darle el Mags en sus famosos Academy Studios, y que en este Awaken mejoró lo hecho en el The Principle of Evil Made Flesh. El sonido obtenido aquí es como anticuado y pasado de moda, desfasado y obsoleto como una máquina de coser de pedales o el de una cinta grabada TDK sin Dolby, pero ahí está el morbo y encanto de este Awaken...

Edición casete, "Awaken", 96
La obra continua instrumental y muy española, con una pista de guitarras clásicas, que parecen querer llevarnos a la Granada del genial Andrés Segovia. These Deepest Feelings, es como una pequeña suite instrumental donde se cuelan las primeras voces femeninas, para adentrarnos en el segundo plato fuerte del disco; Aureole, es la más directa y pegadiza del disco, donde vuelven otra vez a esa mística y oscuridad de sus inicios, con otro corte lleno de magia por esos teclados del Benjamin que es, sin duda, uno de los héroes de este álbum, y una de las razones por las que este trabajo merece mucho la pena. Un tema con ritmo, emotivo y más acelerado para llevarnos a la recta final de este gran Awaken.

Cabalgada excelente de una banda, en perfecta sinfonía de los teclados, las guitarras y las voces. La pista más gótica, para afrontar la recta final, con una Oceans Rise, que viene siendo otro interludio instrumental de presentación de otra importante pieza del disco como, Artemis. Un viaje a medio tiempo, para volver a transportarnos a los sonidos de los primeros Cradle. Otra de las canciones que más os recordarán a los tiempos en que todos militaban en los vampiros góticos por antonomasia del condado Inglés de Suffolk.

De las tres canciones que cierran el álbumIn Crimson Dreams, Heart of Ebony y Warm Summer Rainprobablemente encontremos dos de las piezas más potentes de este Awaken, donde más se percibe ese poso death/thrash que siempre estuvo presente en su sonido.

Si tuviera que destacar una, sería la décima pista, Heart of Ebony, una de las más pesadas del disco, repleta de riffs con sabor ochentero y claros guiños a Celtic Frost. Es un tema que encapsula la esencia más agresiva de la banda, sirviendo como un homenaje a la mejor época del doom/gothic británico.

Por otro lado, el álbum cierra con Warm Summer Rain, un verdadero lamento sonoro que evoca la melancolía de una tormenta de verano. Su atmósfera envolvente y su aire nostálgico ponen el broche final a esta obra oscura y evocadora.

Interior casete, "Awaken", 96

Tras la salida de este Awaken, estos The Blood Divine se fueron de gira por Europa con gente como los Cathedral del Lee Dorrian y My Dying Bride, hasta que, un año después, atacaron con un segundo disco, Mystica, que no consiguió despertar las mismas sensaciones. En el seno de la banda empezaron a surgir las dudas, y algunos componentes se desentendieron de esta historia. El primero en largarse fue el guitarrista Paul A. y, tras este, según cuentan algunos, el resto de componentes decidieron, sorprendentemente, despedir a uno de los artífices y cerebros de este Awaken, como fue el mago de las teclas, Mr. Benjamin Ryan, lo que acabó cabreando a su hermano y también guitarra Paul R. provocando que, finalmente, en 1998, la banda se acabara disolviendo definitivamente.

La verdad es que fue todo una pena, porque aquí había mucha calidad y un estilo personal y especial que le daban la conjunción de todos estos talentos de la escena británica del doom/gothic de los primeros 90. Lo cierto es que si su intención era destronar a los Cradle of Filth del Dani Filth, perdieron la batalla completamente. Esta conspiración fracasó estrepitosamente. Los primeros continuaron hasta nuestros días, y estos malditos The Blood Divine, acabaron olvidados, y algunos se perdieron para siempre en la noche de los tiempos. Si os interesa saber a qué se dedica él, para mí, cerebro de estos tipos, el Sr Benjamin Ryan, ahora se gana la vida como hipnoterapeuta (o algo parecido). Ya sabía yo que esos teclados tenían algo de hipnosis... Hasta la próxima, amigos.

8/10


2 comentarios:

  1. Qué buenos fueron estos tíos¡

    Mi primer contacto fue con una canción que venía en un sampler de aquellos que regalaban con alguna revista (no recuerdo cual)... y me quedé enganchadísimo a Aureole, que era la que venía. Se la puse a un colega que le gustaba mucho el gothic doom y se compró este disco al poco de salir. Y como lo disfruté... Aunque hay gente de COF, hay que decir que, si se asemejan a alguien es más a Anathema/My dying bride... por la forma de estructurar las canciones y por la voz de Darren White que es, más death/gothic que black como la de Dani.

    Y además, aquí rara vez se aceleran, y cuando lo hacen, nada de blast beats ni baterías a piñón.

    El siguiente disco, no llegué ni a escucharlo (no sé muy bien porqué), pero este primero está muy bien.

    Buena producción (para la época y ser el primer disco de un grupo underground), dándole profundidad y variedad a los temas. Si te gustan los primeros Anathema, My dying bride, este es tu disco.

    8,5 para los de la Pérfida Albión..

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    1. Fue una pena que no siguieran. En cierta forma, en esta formación se guardaba algo de la magia que tenía el debut de los Cradle. Ese fantástico y fresco The Principle of Evil Made Flesh, que después perdieron en el bueno Dusk and her Embrace. Estos The blood Divine guardaban un poco ese poso gótico, sobretodo por los teclados del Benjamin Ryan, que para mí es uno de los artífices de esta gente. Esos teclados tenían un punto muy interesante en la música. De hecho, lo largaron, incomprensiblemente, y la banda se disolvió.

      Después sacaron otro disco, Mystica, que está muy interesante también, pero ya era un poco otro rollo. Más rockero y no tan doom como este. Seguramente lo reseñe por aquí.

      La producción tiene ese punto retro, muy vintage, como anticuada y obsoleta. Cuando lo escucho tengo la sensación de escuchar algo muy desfasado. Como muy de época, pero es lo que le da ese encanto que tiene el disco.

      Creo que era un formación que pudo haber dado mucho juego. Muy talentosos todos, pero supongo que esto no tenía ningún recorrido. Era muy tarde para estes sonidos. Date cuenta que todo el death ya estaba muerto, y las bandas punteras de doom y gothic, ya sabes por dónde tiraron. La mayoría por sonidos electrónicos/industriales muy poperos. Paradise Lost, Anathema, Tiamat, The Gathering.. etc... habían cambiado el modelo musical, así que con este Awaken no iban a ningún lado...

      Hacía tiempo que no lo escuchaba y, preparando la reseña, me ha traído muy buenos recuerdos de una época irrepetible.

      Gracias por pasarte, JCSG. Un saludo!

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