domingo, 8 de marzo de 2026

My Friend of Misery de Metallica: Jason Newsted ante su legado inmortal...

 

Muchos odian este disco. Lo consideran el eslabón que rompió la cadena que los unía con el Thrash y que los hizo ser una banda de masas. Algo que no se puede negar, como tampoco se puede obviar las joyas inmortales que metieron aquí. Posiblemente estemos ante el disco más musical y bello que grabaron Metallica con la ayuda de un bajo maravilloso, de un tal Jason Curtis Newsted, que dejó esta pieza como testigo eterno de sus días de miseria y también de gloria con los The Four Horsemen... "My Friend of Misery" de Jason Newsted fue considerada una pieza menor dentro del álbum, que hoy, en cambio, recobra su espacio y su presencia como una composición que regresa como un fantasma para recordarnos que la miseria puede convertirse en nuestro mejor amigo...


Hay un antes y un después de que un 12 de agosto de 1991 los James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Jason Newsted grabaran su quinto disco. El más conocido como "The Black Album" que rompió la baraja y cambió las reglas del juego para una banda originaria en el thrash metal. No se entienden los 90 sin abordar este álbum. La estética de negro, las chupas de cuero, las muñequeras de ese color eran la nueva tendencia. Todas las bandas se vestían igual. Enlutadas de arriba a abajo. Todos por el mismo patrón, como asistentes invitados a un funeral. Tal vez, al sepelio del heavy metal tal y como lo conocíamos. Quién lo sabe, amigos. Pero está claro que este disco tarde o temprano iba a llegar. Era una cuestión de tiempo. Si no era Metallica iban a ser otros. El destino, la suerte o el dado caprichoso decidió que esta obra atemporal llevara la firma de los de San Francisco.


Podemos maldecirlo, ignorarlo, despreciarlo, lanzarlo por la ventana (si lo tenéis en casa) no hacerle el menor caso, pero es imposible borrar su importancia e influencia en cualquier banda que cojáis a partir de su salida. Podéis meter la cabeza en un agujero, iros a vivir a la Antártida o entre alguna tribu del Amazonas. Pero nunca podréis escapar a él. Este disco es como la muerte. Siempre está ahí, en cada esquina, impasible, oculta, acechando, esperando como un lobo hambriento en que algún momento os topéis con ella. 

Ocho meses para grabar un disco dan para mucho. Si todas las bandas tuvieran ese tiempo, seguramente sus discos serían otra cosa. Metallica estuvo desde octubre del 90 hasta junio del 91 en los One On One Recording de Los Ángeles, bajo las órdenes de Bob Rock (El quinto Metallica), para pulir sus excesos y convertir su thrash metal en algo musical y apto para todos los paladares. Encontraron ese equilibrio donde la etiqueta se sobrepasa y la música se vuelve universal. Esas "Enter Sandman", "Sad But True", "Nothing Else Matters" o "The Unforgiven" lograron aunar a cualquier fan de la música. Ya fuera heavy, rockero o metalero. Pero no solo eso. Consiguió lo más difícil: convencer a cualquier amante de la música en general. 

Bob Rock, 1991
Muchos lo criticaron porque tenía muchas baladas, era más lento y Hetfield cantaba demasiado melódico. Para otros el disco era demasiado oscuro. Y, para algunos, la banda se había convertido en un fenómeno demasiado mundial, que chocaba contra sus principios marginales y minoritarios que deben regir en esta música. Metallica eran una panda de melenudos que se habían sentado en la mesa de los ricos...

Lo cierto es que "Metallica" creó una frontera que los catapultó para siempre a ser una banda subida al olimpo de la música. Entraron en ese selecto club de los que han conseguido vender con un solo disco más de 30 millones de copias; "El club de los 30", formados por gente tan dispar como: Madonna, Bruce Springsteen, Celine Dion, o unos genios de Liverpool llamados The Beatles. 

Según cuenta la leyenda, en la grabación de este "negro" de Metallica se usaron técnicas de grabación nunca antes vistas y todo fue una conjunción de talento, meticulosidad, innovación y revolución musical para llevar a los Metallica a conseguir aprovechar todo su potencial. Desde luego, yo no sé si todo esto fue cierto o no. No cabe duda de que el sonido conseguido aquí nunca se había logrado hasta la fecha. Notorio es el sonido de la batería, para los entendidos, de los más naturales y espectaculares que se hayan registrado dentro de una grabación. Todavía hoy en día sigue siendo referente en las escuelas de música de como sonorizar una batería de metal.

Bob Rock, Lars Ulrich y James, grabando en 1991

Prácticamente todas las canciones fueron hits instantáneos. El disco fue creado para triunfar y así fue. Un éxito transversal que recorrió los seis continentes. Pero, tras todo ese éxito, el álbum escondía temas menos directos y comerciales, más intimistas, pero tan buenos o más que los anteriores. Ahí, casi al final, como composición menor y casi de relleno, los Hetfield y Ulrich colocaron esta "My Friend of Misery" que, como era habitual en ellos, siempre proyectaban su odio y rencor hacia todo lo que Jason Newsted componía o tocaba.

Aquí no pudieron hacer la misma guarrada que hicieron en el anterior "...And Justice for All" Y Bob Rock quiso que el bajo tuviera no solo su espacio en el álbum, sino un notorio protagonismo que es el leitmotiv de este reportaje. Nunca se sabrá si el de la justicia ciega pudo haber mejorado más si no hubieran tapado premeditadamente las líneas de Newsted. Pero sí se sabe que sus cuatro cuerdas tuvieron su revancha merecida en este disco de la serpiente y, especialmente, en esta "My Friend of Misery" que iba a ser una composición totalmente instrumental. Imposible no asociarla a esas "(Anesthesia) - Pulling Teeth", "The Call of Ktulu", "Orion" o "To Live is to Die", que tanto gustaban de colocar en sus discos, y que, Bob Rock, en contra del criterio de Newsted, quiso que le pusieran letra y que terminara siendo un tema cantado.

Jason grabando en el disco, 1991

"Enter Sandman" es un icono, poseedor de un riff monumental. Es pegadiza y directa. Lo mismo ocurre con "Sad but True" y, "Nothing Else Matters", tiene unos arpegios inolvidables. Pero "My Friend of Misery" es otra cosa. Es la más mística, oscura, sensorial y de las más especiales que han grabado en toda su discografía. Cada vez estoy más convencido de que debieron de haber terminado este Black Album con esta pieza y obviar la de "The Struggle Within" que me parece el único relleno que hay en este elepé. Las 11 piezas restantes son casi obras maestras, que debieron tener el colofón de gloria con esta "Mi Amigo de la Miseria".

"My Friend of Misery" entra en la categoría de canciones que son un universo en si mismas. Algunas abordan toda un cosmogonía, y otras, como en este caso, recorren la introspección personal afrontando uno de nuestros mayores miedos o temores: La soledad y el asilamiento. Ese pozo negro donde cualquiera de nosotros puede caer para no salir nunca más. De ahí del carácter sombrío y, por qué no, melancólico del inicio del tema. Con esa intro arpegiada que se ha convertido en la tarjeta de visita del que fuera bajista de los thrashers Flotsam and Jetsam hasta la actualidad.

De un tema tan personal se podría sacar la conclusión de que, tal vez aquí, Newsted quiso afrontar su situación personal en la banda, y su lucha constante por hacerse oír y que lo escucharan. De ahí el inicio de la canción con la estrofa: "You just stood there screaming, fearing no one, was listening to you..." (algo así como; te quedaste ahí gritando, temiendo que nadie te escuchara...)


La batería de Lars en los One on One, 1991

Cuanto más abordamos el tema, más nos conmueve y nos perturba. Jason era como un alma atormentada dentro de un cascarón dorado, pero ¿Qué podía hacer? El bajista de Metallica siempre será Cliff Burton. Algo que el nacido en Battle Creek (Michigan) enseguida descubrió y que, posiblemente, reflejó de manera velada en este tema.

Desde luego va como anillo al dedo en todo el álbum y, como repito y os insisto, me parece que hubiera funcionado mucho mejor en el conjunto del elepé si lo hubieran finalizado con esta canción. Pero no solo en este tema Jasón dejó su huella, el latido de su bajo se dejó sentir muy angustiosamente como una marcha fúnebre en la anterior, "The God that Failed", donde su púa golpeaba sin compasión su bajo Spector SN-2, conectado a unos amplificadores Ampeg SVT, simultaneando el microfoneado con la línea directa y, todo ello, metido dentro de una especie de habitáculo que crearon expresamente para la grabación de su bajo eléctrico.

Jason y su bajo

El clímax del tema llegaba cuando abordaban la parte del puente, quedando solo Newsted tocando su bajo y de fondo sonando unos lamentos fantasmagóricos del pasado. Es apenas un minuto de pura desolación. El momento más emocional de la canción y que más me pone los pelos de punta. Esa parte que va del minuto 03:15 al 04:20 es donde explotan los sentidos. Orfebrería musical. Finura y elegancia para ahogar su dolor y llevarlo a notas musicales. Es la voz de Newsted hablando a través de su instrumento. No hace falta que digáis nada, ya lo dice todo el bajo de Jason.

The Black Album en su conjunto no es un torrente de virtuosismo, pero si fue la cuidadosa construcción en los detalles y la gran atmósfera conseguida lo que lo llevó a convertirse en su disco más minimalista que potenciaba lo simple, en detrimento de la velocidad descontrolada y agresiva del ...And Justice for All.

En cierta forma, Bob Rock los despojó de la metralla sobrante para conducirlos por composiciones con mucha carga emocional preparadas para triunfar. Medios tiempos, arreglos de cuerda y armonías/melodías no técnicas pero sí ejecutadas hasta llegar a la perfección que lanzó a los creadores de Master of Puppets a convertirse en un icono cultural. Hetfield y Ulrich llegaron a 1990 y no tuvieron miedo de saltar al precipicio de la mano de Bob Rock. Arriesgaron y ganaron. Posteriormente, por el camino, se bajaría Newsted, pero antes dejaría su marca inmortal en esta "My Friend of Misery..." La Miseria como el mejor amigo de Jason Newsted... Hasta la próxima, amigos.



5 comentarios:

  1. Gran canción, Lost. Una de las grandes tapadas que quedó un poco relegada por ir precedida de enormes trallazos. También se hacía un poco larga y, tal vez, eso contribuyó a que fuera una composición menos laureada que el resto.

    Has hecho bien en recordarla, porque sigue sonando igual de arrastrada y melancólica que cuando la editaron. Estoy contigo es que es una de las mejores piezas que metieron en todo el disco.

    Las otras pegan muy fuerte de primeras, pero también enseguida las puedes llegar a olvidar. Pero esta My Friend of Misery, siempre está ahí. Parece que nunca se desgasta y siempre conserva algo especial, que no tienen el resto.

    Gran reseña, amigo.

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    1. Si vamos a lo musical el disco me parece una obra maestra. No por su complejidad técnica ni instrumental, sino por ser una clase magistral de cómo llevar lo simple a su máxima cota. Fue la cuidadosa y meticulosa construcción de los detalles lo que consiguió que el disco fuera un éxito. Un álbum que trabajaron hasta la perfección durante ocho meses. Repitieron los riffs y sus partes hasta que las clavaron.

      Es un disco que hay que verlo a lo grande. Seguramente si no fuera por el Bob Rock no les hubiera salido tan bueno. Se dejaron guiar y el tipo supo pulir esos temas para convertirlos en hits en potencia. Tuvieron el dinero, el tiempo y la astucia para lograrlo. El tren pasó por delante de ellos, y no tuvieron miedo de subirse a él. Estoy convenido que ese disco tarde o temprano iba a llegar, y fueron Metallica los elegidos...

      Gracias a ti por pasarte y comentar. Un saludo.

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  2. Mira que te gusta la controversia Lost... jijiji.

    Por partes. Este es para mí el declive de Metallica. Entenderme. Yo era fan de "los de antes".

    Metallica sacaban discos mientras yo estaba en mi tierna juventud y, todo hay que decirlo, me sacaban de las manos del glam americano que quería quedarse conmigo para siempre.... y entonces me llegaron uno detrás de otro los primeros 4, a cada cual mejor, y pensé... Bon Jovi o Metallica?.... gran duda existencial para un chaval de 15 años. Bon Jovi les gustaba a las nenas, a mí me gustaban las nenas, pero mi corazoncito heavy me decía, esos greñudos tienen más que ofrecer musicalmente que las nenazas de Sunset Strip...

    Y me lié con unos y otros (los 4 grandes) y después, expandiendo hacia un lado y otro.

    Ojo, que no dejé de escuchar heavy, ni rock, ni glam, pero mi corazón se endureció sobre todo por la gente de la bahía. Ahí empezaría mi búsqueda de velocidad, dureza y maldad por el mundo de la música.

    Cuando llegué a este disco, el cual poseo con orgullo, pues que queréis que os diga. Producción genial, canciones más simples (para mí fue un paso atrás, me gustaba más lo que estaban haciendo en el and justice, a pesar de la infame producción)... no sé.

    Yo los discos los veo como un todo (más entonces, que los vinilos los ponías y se escuchaba siempre hasta en el mismo orden), y este se me hace largo. Muy largo. Aquí si se escucha el bajo de Jason, pero me habría molado más que se oyera en el and justice.

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    1. Como decía antes. El problema con este disco es que la gente lo ve con gafas de pobre, y hay que verlo con gafas a lo grande. Es decir, hay que dejar de afrontarlo como unos acomplejados, y no cerrar las puertas al campo.

      The Black Album fue un espectáculo de la sencillez llevada a lo máximo de su potencial. Fue un ejercicio de audacia, innovación y riesgo. De no tener miedo a lo que dijeran. Metallica se atrevió a dar el paso, y rompió las etiquetas.

      Fíjate cómo sigue sonando. Es un álbum atemporal e imperecedero. Entiendo a los chavales jóvenes que se decanten más por sus cuatro primeros discos. En cierta forma es normal. Pero si te despojas de prejuicios y lo afrontas si miedos, con una mente madura y más formada, en mi opinión, hay que reconocer que es una obra de arte. Un disco que pasarán otros 35 años y seguirá ahí. Sonando como el primer día.

      Metallica se lo pudo permitir. Pero también es verdad que se atrevieron a hacerlo. Se les presentó la oportunidad de hacer algo grandioso, a todos los niveles, y se lanzaron. Hicieron el disco soñado (aunque digan que no) por la mayoría, que barrió con todo. Se acabó la partida. Lo reconoció el propio Dave Mustaine de Megadeth. El Black Album fue la bomba atómica de Hiroshima.

      Esa es la duda, apreciado JC. De que si hubieran dejado sonar el bajo en el ... And Justice for All, si este hubiera sido un disco mucho más genial de lo que fue...

      Sabía que no te perdías comentar por este disco. Gracias por pasarte, JC. Saludos!!!!

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    2. Yo lo veo desde la perspectiva que da el saber, el conocimiento... y te digo. A día de hoy, escucho poco Metallica, pero si me pongo un disco completo es hasta el Justice; de los de después, ninguno.

      Y si son canciones sueltas, me suelo decantar también por lo viejo. Aprecio por lo que significó (sobre todo para ellos) la publicación del Black, pero hay música antes y después de este disco. Y muchísima...

      Un saludo, Lost. Cómo me voy a perder yo una polémica? jajaja...

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My Friend of Misery de Metallica: Jason Newsted ante su legado inmortal...

  Muchos odian este disco. Lo consideran el eslabón que rompió la cadena que los unía con el Thrash y que los hizo ser una banda de masas. A...

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