Muchos odian este disco. Lo consideran el eslabón que rompió la cadena que los unía con el Thrash y que los hizo ser una banda de masas. Algo que no se puede negar, como tampoco se puede obviar las joyas inmortales que metieron aquí. Posiblemente estemos ante el disco más musical y bello que grabaron Metallica con la ayuda de un bajo maravilloso, de un tal Jason Curtis Newsted, que dejó esta pieza como testigo eterno de sus días de miseria y también de gloria con los The Four Horsemen... "My Friend of Misery" de Jason Newsted fue considerada una pieza menor dentro del álbum, que hoy, en cambio, recobra su espacio y su presencia como una composición que regresa como un fantasma para recordarnos que la miseria puede convertirse en nuestro mejor amigo...