viernes, 21 de marzo de 2025

Amorphis - Tuonela: 26 años de su viaje al rock progresivo...


Según la mitología finlandesa, Tuonela es el nombre que recibe el reino de los muertos o Hades, su equivalente a la griega, donde la banda Amorphis culminó en 1999 su transformación musical y alcanzó la penúltima parada de su alejamiento de sus raíces death metal para convertirse en una banda universal llena de matices y sonidos que no a todo el mundo gustó. Otro disco más, polémico y controvertido, que sometemos al juicio de nuestro Cielo-Infierno o purgatorio particular, a ver si esta vez consigue redimir sus penas o, por lo contrario, continuará vagando para siempre en esa isla del inframundo llamada Tuoni...

1. The Way (04:35)
2. Morning Star (03:52)
3. Nightfall (03:53)
4. Tuonela (04:32)
5. Greed (04:18)
6. Divinity (04:56)
7. Shinning (04:25)
8. Withered (05:44)
9. Rusty Moon (04:55)
10. Summer´s End (05:38)

Produced by: Simon Efemey

Amorphis en 99, interior CD "Tuonela"
Lo más cómodo con esta gente sería traer sus dos primeros discos, su debut de 1992, The Karelian Isthmus y, su obra maestra, clásico total del death/doom metal europeo de los 90, Tales From the Thounsand Lakes. Pero aquí somos de tocar un poco los huevos y de meter el dedo donde nadie se atreve a hacerlo. Total, no debemos nada a nadie ni esperamos que nadie nos de nada, así que, partiendo de estas premisas, somos libres de hacer lo que nos de la gana. Y por eso, después de 26 años, puede ser un buen momento de abordar este Tuonela. Que, en cierta forma, hacía casi la transformación completa de su sonido para convertirse en una banda en otro plano musical y que se presentaba a las puertas del nuevo milenio dispuesta a adaptarse y prepararse para seguir vigente y no acabar como un reducto viejo y anticuado de un death metal que ya había sucumbido definitivamente.

Estamos otra vez ante el dilema de siempre: Evolución o encasillamiento ¿Las bandas deben de seguir siempre fieles a sus raíces o pueden tratar de evolucionar para tratar de seguir actuales y contemporáneas? Para la mayoría, la respuesta es clara, pero, para otros (donde me incluyo) no veo nada de malo en querer buscar otros horizontes, siempre que el resultado sea bueno y de calidad, como creo que pasa en este Tuonela.

Amorphis nunca fue una banda de repetir fórmulas. Se ve claro desde su primer lanzamiento hasta su último disco hasta la fecha, Halo de 2022. Siempre en busca y captura, y una gente poco reacia a experimentar y probar cosas en sus discos. Son bandas con inquietudes, transformadoras, que tratan de ser punta de lanza y no limitarse a ser meros seguidores de otros. Gente con personalidad, que buscan trazar su camino y no esperar a que otros se lo labren. A veces el resultado es insatisfactorio y no les queda otra opción que volver a su casilla de salida, pero, en ocasiones, algunas consiguen reconvertirse y seguir hacia delante labrándose una carrera de 35 años como es el caso de estos oriundos de Helsinki.

Contraportada CD, "Tuonela", 99
Quiero dejar claro que esto no va de convenceros de nada, ni de mostraros la séptima maravilla. La mayoría de vosotros tenéis vuestros gustos y opiniones sobre estos discos, que este humilde servidor para nada quiere haceros ver otra realidad distinta. Es retomar otra vez, con la sabiduría y veteranía que nos dan los años, discos que fueron despreciados en su día, y que hoy, a lo mejor, vueltos a escuchar puede que vuestra opinión hacia ellos se torne distinta.

El problema que ocurre muchas veces con estos tipos de bandas, es que no sabemos o, no somos capaces de descifrar, el background musical que esconden sus músicos. En todos sus discos dejan pistas de por dónde van. Toda banda es un reflejo de sus influencias, grupos o discos que los han marcado. Algunas lo disimulan más que otras. Otras se entregan a ellas sin ningún pudor. Y en el medio quedan algunos que consiguen transformarlo todo en algo a caballo entre lo copiado y lo personal. 

Los Amorphis sabían que el rollo death metal tenía sus horas contadas. Su explosión y reconocimiento europeo con su segundo disco, Tales From the Thounsand Lakes, en 1994, se presentaba ya como un logro tardío, donde seguir esos pasos los llevaría a ser una banda irrelevante, por lo que para 1996 vuelven a la palestra con Elegy, un trabajo ya más arriesgado y envuelto en folk y psicodelia, que trataba de escapar de todo eso y engancharse al tren de lo moderno para seguir siendo una banda puntera. Un disco que descolocó y que no se entendió en su día. ¿Por qué ese cambio?. Nos había gustado muchísimo ese Tales. Los que por aquellas fechas nos adentrábamos en el extremo, nos pareció que en este Elegy nos traicionaban, y otra banda que nos había dejado tirados a la vuelta de la esquina. No mejoró en nada las cosas cuando, tres años después, editaban este Tuonela. El olvido definitivo por parte de la mayoría de esta gente. Amorphis se había acabado. De ese death metal melódico y atmosférico. Perversión magistral del rock setentero, lleno de guturales y pasajes del poema épico finlandés Kalevala ya no quedaba nada.

Otra banda que pensé que sería abandonada y olvidada para siempre del corazón de los más aguerridos metaleros. Quizás, en el de algunos, pudo ser, pero en realidad la banda tenía razón. Ese cambio los salvó. Se arriesgaron, y el riesgo les acabó dando sus frutos. No os niego que perdieron seguidores por el camino (a mí, al principio, entre ellos), pero hoy, visto todo en perspectiva. Esa mutación o travestismo musical, llamadle como queráis, hizo que estos Amorphis siguieran competitivos hasta nuestros días. Es que este Tuonela es un disco muy bueno. Esta lleno de composiciones superlativas, que traspasan la siempre limitada etiqueta de ser una banda originaria del death metal. 


La banda en 1999, interior edición casete, "Tuonela"

El disco pasa la prueba del tiempo por tener muy poquito relleno. Yo no sé si dará para un 9 como le ponen en Metal Archives, pero la cosa no la veo muy alejada. Son 10 temas llenos de musicalidad, que en ningún momento tienes la impresión de estar perdiendo el tiempo. Cada segundo de música del disco está puesto por alguna razón. Las voces claras y el sonido medio alternativo es lo que puede espantar a algunos. A mi no me supone un problema, y hasta la pista seis, con Divinity, este viaje musical me pasa volado. Rock psicodélico, folk, gótico, sonidos exóticos y orientales, flautas y saxofones, sus teclados hammonds... Exotismo, mezclado con su cultura nórdica empastó todo de manera hechizante. Es un disco muy rockero. Muy setentero. Muy Pink Floyd, muy de los The Doors, pues sí, tios. También es por momentos extraño, fascinante y cautivador. Vanguardismo musical, lleno de cuñas y entradas etéreas. The Way me ha parecido siempre de las mejores del disco, pero es que hay mucho y bueno a lo largo de sus 46 min que dura. Morning Star esta llena de sonidos setenteros, ensoñaciones del pasado, que transforman en pasajes exóticos como en Nightfall, para llevarnos por guitarras afinadas en tonos más bajos y sonidos lentos y melancólicos, llenos de densidad en la homónima del disco. Ecos folk, sonidos orientales en la octava del plástico, Withered, bañados de flautas como si fueran los Jethro Tull del incombustible Ian Anderson, para cerrar esta monumental obra con la última, Summer´s End, suite final que condensa la majestuosidad de este Tuonela.


Portada picture disc, "Tuonela", 99
A mí me parece que estamos ante un disco muy interesante. Lleno de música con mayúsculas. Creaciones llenas de matices, instrumentos que no esperas, para reconvertirse en una banda completamente vigente y seguir hacia delante sin parecer todo un experimento trasnochado y totalmente equivocado. Esta gente optó por buscar en el pasado del rock progresivo y psicodélico de los años 70 su evolución hacia el futuro. En el baúl de los padres primigenios para olvidar momentáneamente su death metal, y presentarse en 1999 como una banda que sabía adaptarse y cambiar su modelo musical. Su conversión duró hasta el siguiente disco, An Universum para, a partir de Far from the Sun, comenzar la escalada y recuperar su voces guturales y sus sonidos death metal. Pero antes, por el medio, salió este Tuonela. Eslabón perdido que rendía culto a sus influencias que hasta la fecha habían mostrado medio disimuladas y escondidas.

Así eran Amorphis en 1999. Parecían otra banda, ya no eran un grupo de death metal, eran otra cosa, pero seguían siendo un buen grupo, subidos en otra embarcación, tratando de surcar las olas sobre otros mares y latitudes. Muchos se bajaron, no compraron esta nueva mutación, pero otros aguantaron ahí y defendieron este disco. No lo entendí mucho en su día, pero hoy lo disfruto con orgullo. Viendo a una banda que sabía tocar música y hacerlo en cualquier registro. Tuonela demostró que una banda venida del death metal también era capaz de codearse entre el rock progresivo y gótico más denso y melancólico, y sin que nada de eso pareciera forzado e impostado. Algo con la suficiente calidad y categoría para, tras 26 años después, seguir siendo una escucha totalmente aconsejable y recomendable. Hasta la próxima, amigos.

Veredicto: Cielo. 8/10

4 comentarios:

  1. Otro buen disco que fue machacado por no ser death metal. La verdad es que después de Elegy, este Tuonela fue un shock gordo. De hacer death se metieron casi de golpe, en una historia progresiva/psicodélica, que dejó fuera de juego a la mayoría. Pero pasado el trago amargo inicial, el álbum encierra verdaderas joyas. La The Way es una obra maestra, pero es que el resto del álbum está a un gran nivel. Gran trabajo de composición y producción por el Simon Efemey que estuviera detrás del Icon y Draconian Times (entre otros).

    No era fácil atreverse con este Tuonela, Lost. Y te lo agradezco porque es un trabajo para hincarle el diente sin complejos. Un abrazo, amigo. Sé que ando algo perdido, pero nunca olvides que te sigo, aunque a veces pienses que no...jijijijijii,,,

    Salud!

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    1. No te creas que fue tan mal recibido. Dentro de los ambientes más death, sí, pero, en general, tuvo buena acogida. En Metal Archives tiene un 9 de nota, con 9 reseñas, que es un puntuación muy a tener en cuenta.

      Cuando lo compré me descolocó mucho porque me esperaba más un rollo así folk/metal, estilo al anterior álbum, Elegy. Pero es que en este Tuonela habían pegado un giro de 180 grados. Una vez aclimatado, tiene una elaboración y trabajo de guitarras espectacular. La primera es toda una delicia. Pero es que el resto del disco es monumental. Conjunción perfecta de música y letra, que cerraron de manera pletórica con la última.

      Quizás fue un cambio demasiado brusco, y debieron de haber metido entre el Elegy y este Tuonela un disco por en medio para hacer la transición más llevadera. No cabe duda de que estos tipos eran unos musicazos. Se atrevían con cualquier cosa, y salían victoriosos. El death/doom se les quedaba muy pequeño...

      Un abrazo, compadre. Ya sé que estoy presente en tus oraciones...jajajajaja. Venga, nos vemos!!!!

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  2. Yo seguí la progresión de este grupo por orden cronológico y, este es un discazo... Hay que tener en cuenta que en Elegy ya avisaban; los guturales casi están erradicados, nada de gritos, la afinación y riffs de guitarra mucho más suaves y un gusto (no nuevo, pero sí más cantidad) por la melodía, los medios tiempos y el desarrollo de canciones con muchos "recovecos" Más progresivos, vamos.

    A lo mejor a la primera no entra, pero este es un disco que, si se le da la oportunidad, crece con seguridad en casi todo metalero.

    Eso sí, en este devenir darían un traspiés pues, para mí, Am universum y Far from the sun están un poco por debajo de la media de esta gente y a partir de aquí, todo superlativo, vuelven guturales y mezclan un poco todas sus épocas en los siguientes discos...

    Un 8.5 que los sobresalientes están muy caros.

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    1. Yo los descubrí con el Tales from the Thounsand Lakes, y me pareció un discazo. De los mejores discos de death/doom de todos los tiempos. Después devoré el Elegy, pero ya no me gustó tanto, y con este Tuonela, al principio, me dejó un poco fuera de juego. Costaba adaptarse un poco, ya no estaban esos guturales y las guitarras eran más roqueras. La transición creo que fue un poco brusca, pero el tiempo ha demostrado que este Tuonela es un álbum con mayúsculas. Hay una exquisitez en la composición y elaboración que no la tiene cualquier banda. Ya solo cómo se abre el disco es para ponerte de rodillas. Qué guitarras, tío. Esto es una obra (te diría casi de arte) para enmarcar. La adaptación y evolución que hicieron es de chapó. Eran unos musicazos donde el death metal se les quedaba muy pequeño. Esta gente tenía la capacidad de ir más allá. Son capaces de tocarte un blues, una pieza de jazz, una de folk o lo que le pongas, además lo hacen de puta madre.

      Aunque yo ya no los sigo como antaño, este Tuonela es un gran disco. Demostraron que estaban a la vanguardia de la música... Estoy convencido de que si no hubieran pegado ese cambio, estos tipos ya no existirían....

      Gracias por pasarte, JCSG. Un saludo!

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