jueves, 15 de enero de 2026

Wildhunt - Aletheia: las nuevas promesas del thrash/heavy austriaco...

 

Una de las sorpresas más agradables que me he llevado en este inicio de año, ha sido escuchar lo nuevo de estos austriacos llamados Wildhunt. Una banda relativamente nueva, formada en 2011, en la ciudad de Villach (ahora afincados en Viena), que han sorprendido dentro del underground con este su segundo trabajo, Aletheia, haciendo un mix con la mejor tradición thrash/heavy a la vieja usanza con el progresivo para presentarse como una agrupación muy seria venida del país del genio Mozart para recordarnos que la llama del thrash y del heavy metal o del heavy épico y el thrash prog todavía sigue encendida...


1. Touching the Ground (03:22)
2. The Holy Pale (06:59)
3. Made Man (08:37)
4. Kanashibari (01:32)
5. In Frozen Dreams (06:56)
6. Aletheia (07:30)
7. Sole Voyage (11:28)

Engineering: Thomas "Wasti" Pröschl
Jawbreaker Records, 2026



Hacía mucho que no escuchaba algo tan apetitoso salido de Austria. No sabía que en la zona sur, dentro de una región de los Alpes Adriáticos, rozando la frontera con Italia y Eslovenia, cuatro curtidos guerreros llegaran a grabar un disco tan ilusionante y, al mismo tiempo, clásico, de ese ancestral arte de fusionar la indestructible NWOBHM con el que fue su evolución natural, el thrash metal.

Wildhunt es una rara avis por esas tierras, donde lo que más germinó fue una misteriosa y particular escena blacker y deather, bien representada por grupos como; Summoning, AbigorBelphegor, y, los death de culto, Pungent Stench. Siempre ha sido un país con una oferta musical extrema muy selecta y particular. Incluso ofreciendo combinaciones muy bizarras y extravagantes como son los de culto, Disharmonic Orchestra. Unos tipos raros que buscaban desarmonizar las orquestas, algo contrapuesto a lo que practican estos Wildhunt



Si la música son imágenes que se proyectan en nuestras mentes mientras escuchamos sus sonidos. En este Aletheia veo dos muy claras: el Master of Puppets de Metallica y el Rust in Peace de Megadeth. Con solo nombrar estos dos discos ya nos tendríamos que asombrar y ponernos en guardia. Otros, en cambio, igual perciben otras imágenes. Hay quién dice que les suenan a los Testament, Annihilator, Heathen o Metal Church. Incluso habrá quién le recuerden a los Iced Earth o, yendo más allá, hasta llegar a los parajes míticos de Wichita, para mandarle un saludo muy afectuoso al ya desaparecido Mark Shelton (donde quiera que esté) y sus eternos Manilla Road.

En realidad, ¿qué importa a qué suenan estos cuatro hijos del "Reino del Este"? Todo eso no es más que un halago para invitaros a escuchar este Aletheia que, como os dije, hace su segundo larga duración en formato elepé, después de tardar diez años en darle continuidad a su disco debut, Descending, de 2016. Una tardanza tan excesiva que parece no preocupar en demasía a sus creadores. La premura y velocidad parece ser que la reservan para dedicarla a las siete piezas que han metido en este su nuevo trabajo discográfico. Son siete pistas, conteniendo dos piezas instrumentales, lo que nos deja solo cinco temas cantados en inglés, pero suficientes, de duraciones que van desde rozando los siete minutos hasta la última del álbum con una duración de más de once.

Más de 46 min de un viaje profundo, con mensaje, por la mejor tradición de un heavy/speed a lomos de un exquisito thrash prog, lleno de  frenesí y una ejecución artesanal, de una banda tocada con un gusto superlativo para saber fundir la melodía y la agresividad, sin que nada de las dos se pierda en un pozo abisal, negro y frío. Aletheia funciona desde el preciso instante en que dejáis caer la aguja sobre el primer surco de sus canciones. 

"Touching the Ground" hace sentirnos combatientes victoriosos, como guerreros de un pasado que fue muy grande, pero que todavía retumba en nuestro presente. ¿Cómo lo consiguieron? pues seguramente por su talento, pero también, por su amplia y vasta formación musical, donde alguno de ellos toca el piano o el violín, y ha recibido la musicalidad de la música clásica y del Jazz, todo son partes, que pueden unir y mezclarlas en un todo, desembocando en algo superior a la media haciendo que lo clásico siga sonando atractivo.

Nada del disco parece estar colocado al azar, todo encaja en su posición correcta y parece ir posicionado en el lugar adecuado. Nosotros solo tenemos que abrir nuestras mentes a las alas de este Aletheia en una búsqueda de la verdad de la mano de la segunda del disco, "The Pale Saint", -El Santo Pálido-, demostrando las habilidades y la finura musical que atesoran estos austriacos. Esa formación clásica (yo hasta os diría que académica) es la que forma una estructura musical especialmente rica. Hay incluso quién duda de que a esta gente se les catalogue como una simple banda más de heavy/thrash o thrash/heavy que muchos bautizaron como NWOBTM. Y no les falta algo de razón, creo que sus canciones vuelan más alto que todo eso y se erigen por encima de cualquier etiqueta que les podamos dar. 

Me gusta esa sensación (los ingleses creo que le llaman "pleasant sensation") de encontrarte casi cualquier subgénero en sus canciones. A todo lo nombrado, los progresivos de Fates Warning no serían descabellados, ni tampoco los Dream theater de los tiempos de "Learning to Live", ni mucho menos unos Rush o Pink Floyd más metálicos. Sí es cierto que hay una muy evidente (que seguro que ya os habéis dado cuenta), una que se repite y que sobrevuela toda la obra (creo que ya lo he citado más arriba). Los Annihilator del Alice in Hell, por esas transiciones acústicas y cambios de ambientes, solo que estos Wildhunt son más épicos y filosóficos, más enraizados en la nueva ola del heavy británico y del US epic metal, que bañan con el pensamiento de la Grecia más clásica.


La voz de Wulfgar (Wolfang Elwitschger) con ese tono operístico, muy de barítono, como si fuera un cantor de la Antigua Grecia, aporta el punto dramático a una obra que se presenta como una de las grandes sorpresas de lo que llevamos de año, y, que no os sorprenda, si al final se posiciona como un fuerte candidato para entrar en los listados de los mejores discos de este 2026. Todavía es muy pronto, pero escuchando la última del elepé "Sole Voyage". Su último pasaporte dividido en una suite con cinco partes no puedo más que decir que Aletheia me ha gustado y, lo mejor de todo, abre la esperanza de unos Wildhunt de los que estoy convencido que todavía no han grabado su mejor disco. Oh, Aletheia, tuve una visión, ¿sumisión mental o clarividencia...? Hasta la próxima, amigos.

7/10


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Wildhunt - Aletheia: las nuevas promesas del thrash/heavy austriaco...

  Una de las sorpresas más agradables que me he llevado en este inicio de año, ha sido escuchar lo nuevo de estos austriacos llamados Wildhu...

}